Italia
A 800 años de su muerte, exhiben los restos de San Francisco de Asís
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En un evento único, los restos del santo se exhiben en el octingentésimo aniversario de su fallecimiento. Seguridad reforzada para contener la devoción cristiana sobre esta reliquia ancestral. Se espera una peregrinación masiva.
En Asís, el santo silencio se vuelve conmoción religiosa. Desde este domingo y hasta el 22 de marzo, los restos de San Francisco quedaron expuestos frente al altar de la iglesia inferior de la basílica que lleva su nombre, como parte de los actos por los 800 años de la muerte del santo, ocurrida en 1226.
La muestra fue presentada como una exposición pública excepcional: Vatican News la definió como la primera exposición prolongada durante un mes, mientras que en la cobertura local se recuerda un antecedente en 1978, cuando los huesos se mostraron por un día y a un público reducido.
Seguridad reforzada, urna especial y miles de visitantes por día
Los restos fueron colocados en una vitrina transparente de plexiglás, con protección reforzada (incluido blindaje, según AP) y vigilancia para resguardar una reliquia de altísimo valor simbólico para el mundo católico.
La tumba de San Francisco se encuentra en la cripta de la Basílica Inferior de Asís, situada exactamente debajo del altar mayor.
La magnitud del operativo también se explica por la convocatoria: ya había casi 400.000 personas registradas con antelación, y en Asís estiman una afluencia diaria muy por encima de la habitual para esta época del año.
El sentido religioso y la historia detrás de los restos
Desde el convento franciscano remarcaron que la exposición no busca una puesta “macabra”, sino una experiencia de oración y encuentro espiritual, tanto para creyentes como para visitantes.
"San Francisco de Asís recibiendo los estigmas", pintura de Jan van Eyck de 1430-1432, conservada en el Philadelphia Museum of Art.
La historia de esos restos, además, arrastra siglos: el cuerpo fue trasladado a la basílica construida en su honor en el siglo XIII, permaneció oculto durante largo tiempo y la tumba fue redescubierta en 1818.
En paralelo, la exhibición reaviva la centralidad de Francisco en la tradición cristiana y en la identidad italiana, en un año cargado de gestos conmemorativos en torno al santo de Asís.

