Actividad física para adultos mayores: un espacio que crece más allá del ejercicio
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Cada lunes y miércoles, participantes se reúnen bajo coordinación del profesor Andrés Marchiano para desarrollar rutinas adaptadas, fortalecer vínculos sociales e incorporar salidas recreativas, además de celebraciones gastronómicas.
Ponerse en movimiento, disfrutar y encontrarse con otros son algunos de los objetivos que desde hace tres años sostienen el espacio de Actividad Física para la Tercera Edad, coordinado por el profesor de Educación Física Andrés Marchiano.
La propuesta funciona los lunes y miércoles, de 18 a 19, en Santa Fe 240, y mantiene sus inscripciones abiertas. Aunque originalmente surgió para responder a una necesidad específica vinculada con personas con obesidad, con el paso del tiempo fue ampliando su alcance hasta conformar un grupo diverso, integrado principalmente por mujeres adultas y adultas mayores.
“El grupo tiene una energía increíble y con ella todo es posible. La pasamos muy bien y mejoramos la salud física y mental, consolidando un grupo hermoso”, resumió Marchiano, quien lleva varios años al frente de la actividad.
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De una necesidad puntual a una propuesta abierta
En diálogo con Sur24, el profesor recordó que la iniciativa tuvo un origen diferente al perfil que presenta actualmente.
“El proyecto surgió a partir de un convenio entre la Municipalidad y ALCO, la Asociación de Lucha contra la Obesidad. Estaba pensado para personas con problemas de obesidad, sin distinguir demasiado la cuestión etaria”, explicó.
Con el transcurso del tiempo, aquella experiencia inicial comenzó a ampliarse y recibió participantes con distintas edades y realidades.
“Después eso se fue abriendo. Hay algunas integrantes jóvenes y también madres e hijas que ya forman parte del grupo. Cada clase está abierta a renovarse y la receptividad es para cualquier edad; no hay ningún problema con eso”, señaló Marchiano.
Si bien la mayoría de quienes sostienen la asistencia semanal son mujeres adultas y adultas mayores, la convocatoria no es excluyente. Los hombres también pueden incorporarse y participar de las actividades.
La continuidad fue generando, además, un vínculo que excede ampliamente el momento de ejercitación. La amistad, el acompañamiento y el sentido de pertenencia aparecen como componentes centrales de una propuesta que encontró en el grupo buena parte de su fortaleza.
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Cada persona trabaja según sus posibilidades
La dinámica de las clases está pensada para que cada participante pueda realizar los ejercicios respetando sus capacidades y condiciones físicas.
Marchiano explicó que no se plantea una cantidad uniforme de repeticiones para todos, sino períodos determinados durante los cuales cada persona avanza de acuerdo con sus posibilidades.
“Como les digo siempre, trabajamos según las posibilidades de cada una y por tiempo. En tres minutos, cada participante puede hacer la cantidad de repeticiones o ejercicios que pueda. Cuando se cansa o le duele algo, se detiene”, detalló.
Ese mecanismo permite sostener una práctica adaptada, evitando que la competencia individual se convierta en el objetivo principal.
“De esta manera todos trabajan, se superan, lo disfrutan y se prioriza el momento grupal, en un marco de mejora física comunitaria”, agregó.
Entre las metas centrales aparecen el mejoramiento de las capacidades físicas, el cuidado de la salud y la calidad de vida, aunque para el coordinador existe otro componente igualmente importante: la posibilidad de sentirse parte de un grupo.
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“Hacemos mucho más que ejercicio”
Las propias participantes destacan esa combinación entre actividad, diversión y compañía.
“Nos divertimos, activamos la energía, la alegría y ejercitamos juntos, compartiendo un hermoso grupo con el que hacemos mucho más que ejercicio físico”, contó una de las concurrentes que lleva más tiempo asistiendo a las clases.
Ese clima explica en buena medida la continuidad de la propuesta y también la incorporación de nuevas personas. Las inscripciones permanecen abiertas durante todo el año para quienes quieran sumarse.
Los encuentros se realizan todos los lunes y miércoles, de 18 a 19, en Santa Fe 240.
Cuando llega el buen tiempo, las clases salen al parque
La dinámica también cambia según la época del año. Con temperaturas agradables y jornadas que permiten aprovechar los espacios abiertos, el grupo suele trasladarse hacia el Parque Municipal para realizar allí las actividades.
Las salidas sirven para modificar el escenario habitual, desarrollar ejercicios al aire libre y sumar otro tipo de experiencias compartidas.
Pero la relación construida durante estos años no termina cuando finaliza la clase. Con frecuencia aparecen propuestas que llevan a las integrantes alrededor de una mesa y que ya forman parte de las costumbres del grupo.
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Del ejercicio a la mesa compartida
Asados, choripaneadas, encuentros en el parque y una tradicional bagna cauda forman parte de una faceta que Marchiano define, con humor, como “la parte no física” de la actividad.
Allí aparece una protagonista habitual: María Barreto, a quien el profesor presenta como “la cocinera estrella” del grupo.
“Tenemos, obviamente, la parte no física, que es la comida. Nuestra cocinera estrella es María Barreto, que todos los años hace algo rico para compartir. Hace ya tres años que nos juntamos y compartimos estos momentos”, relató.
La bagna cauda ocupa un lugar particular entre esas tradiciones, aunque no es la única.
“Hemos hecho matambritos en el parque, con el acompañamiento del intendente, y para fin de año siempre hacemos una choripaneada o un asadito como cierre. Esas juntadas son lindas y tienen el sello de este querido grupo”, destacó Marchiano.
Así, lo que comenzó como una iniciativa enfocada principalmente en la actividad física fue construyendo con el tiempo otra dimensión. El ejercicio continúa siendo el punto de partida, pero alrededor de cada clase fueron apareciendo amistades, acompañamiento, encuentros y experiencias compartidas que explican por qué, para quienes participan, la propuesta terminó convirtiéndose en mucho más que una hora semanal destinada a moverse.
