Entre la imagen y el movimiento
"Apariciones" de Luz Olivares Capelle: un cine que resucita lo invisible
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Desde Viena, la cineasta y realizadora rufinense nos comparte su reflexión sobre el cine, su proceso creativo y cómo busca redefinir lo que entendemos por "historia". En su cortometraje "Apariciones", la ilusión de movimiento se convierte en el vehículo para explorar las fronteras de la realidad.
(Por Ana Inés Dobal) - El cine no solo es un medio para contar historias, sino una forma de capturar y hacer visibles lo invisible. Así lo expresa Luz Olivares Capelle, cineasta y realizadora originaria de Rufino, quien en su obra y pensamiento ha logrado conectar la tradición del cine con una perspectiva personal y profunda. Residente en Viena desde 2008, Olivares Capelle ha desarrollado una carrera destacada en Europa, donde sus cortometrajes y producciones han sido proyectados en prestigiosos festivales de cine.
Luz Olivares Capelle emigró a Viena casi por casualidad en agosto de 2008, buscando un futuro que le permitió estudiar el idioma y formarse como artista. Se graduó en Bellas Artes en la Akademie der bildenden Künste Wien y completó un Máster en Realización Cinematográfica en la Filmakademie Wien. Su trabajo ha sido reconocido en múltiples festivales, obteniendo el Premio Max Ophüls en 2017 y el Grand Prix International Short Award en el Cork Film Festival, entre otros. Sin embargo, lo que la distingue no solo son sus galardones, sino su enfoque innovador sobre lo que es el cine y su capacidad para combinar diferentes disciplinas.
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A lo largo de su carrera, Luz ha desarrollado una profunda curiosidad por los aspectos técnicos y conceptuales del cine, no solo como un medio narrativo, sino como una herramienta artística capaz de evocar emociones y reflexiones complejas. En su enfoque, el cine no debe ser solo una narración convencional con personajes y conflictos, sino un espacio donde se pueden explorar las percepciones humanas más profundas y ambiguas. "El cine es una máquina de tiempo, una máquina resucitadora de muertos, un código para contar secretos", dice con una mirada que va más allá de las definiciones tradicionales.
Un cine que desafía la narrativa clásica
En su cortometraje "Apariciones", Olivares Capelle enfrenta una pregunta fundamental: ¿qué es el cine? ¿Es necesario seguir una estructura narrativa clásica para que algo se considere una "historia"? "Nunca me amigué con la idea de que el cine cuenta historias", confiesa. Para Luz, el cine no tiene que ser necesariamente sobre un héroe, un conflicto o una narrativa con principio, medio y fin. Su trabajo explora la creación de imágenes que no buscan contar una historia tradicional, sino despertar algo más profundo: la ilusión de lo vivo a través de lo muerto. "El cine es una máquina resucitadora de muertos", asegura.
A través de esta perspectiva, se aleja de las convenciones de la narrativa clásica y busca crear una experiencia sensorial y visualmente evocadora. El cine, según su visión, es una herramienta para cuestionar lo que entendemos como "realidad", haciendo visibles aspectos invisibles o poco comprendidos de la existencia humana. Este enfoque se convierte en la columna vertebral de su proceso creativo, en el cual el cine se convierte en un vehículo de reflexión profunda sobre la naturaleza de la imagen, la memoria y el movimiento.
El proceso detrás de la creación
"El cine es una aparición", afirma la realizadora, quien aborda la historia del medio desde una óptica que considera el cine como una herramienta no solo para narrar, sino para estudiar y observar el movimiento. Influenciada por el trabajo de Étienne-Jules Marey, quien usó la cronofotografía para estudiar el movimiento, Luz descubre que el cine no es solo el resultado de la proyección de imágenes, sino la creación de una ilusión de movimiento que trae a la vida lo que estaba en reposo. "El cine activa, reactiva, imágenes muertas", expresa.
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En su cortometraje, Luz emplea diversas técnicas cinematográficas y experimenta con la cámara estenopeica, filmación en time-lapse, y coreografías diseñadas especialmente para la cámara. Cada escena tiene un propósito técnico y formal claro, buscando siempre hacer visible lo invisible, lo que no podemos percibir con nuestros ojos. A través de esta búsqueda, "Apariciones" se convierte en un documental sobre el verbo "aparecer" y "desaparecer".
La "realidad" como constructo
Uno de los temas recurrentes en la obra de Olivares Capelle es la desconstrucción de la "realidad". Para ella, la realidad no es algo objetivo y fijo, sino una construcción que depende de las narrativas que aceptamos o rechazamos. Desde niña, en su pueblo de Rufino, Luz se sintió atraída por relatos y creencias populares como los fantasmas, la "luz mala" o las leyendas de apariciones, lo que la llevó a cuestionar qué es real y qué no lo es. "¿Qué se puede hacer en el cine para que el constructo artificial de la ‘realidad’ tambalee?", se pregunta. Su obra es una invitación a reflexionar sobre estos límites y a experimentar con lo que no se ve a simple vista.
El cine como una experiencia sensorial
En su proceso creativo, Luz Olivares Capelle utiliza una combinación de testimonios, imágenes, sonidos y experiencias visuales para crear una atmósfera única. En "Apariciones", ella busca que cada escena esté interconectada de manera sutil, que se perciba una continuidad entre los momentos aparentemente desconectados, utilizando recursos visuales repetidos para generar una sensación de unidad. "Lo que está todo unido es algo que nos atraviesa, que nos conecta", explica.
Con esta intención, Luz propone que el cine sea más que un medio para transmitir una historia; se convierte en un espacio de reflexión sobre lo humano y lo sobrenatural, sobre lo visible y lo invisible. La repetición de ciertos elementos visuales y sonoros en su cortometraje busca enfatizar esta conexión oculta entre las escenas y, a través de esta estructura, Luz trata de explorar la percepción del espectador, sumergiéndolo en una experiencia de incertidumbre y revelación.
Un día en la vida de Luz
Hoy, Luz sigue trabajando en proyectos innovadores que siguen desafiando las convenciones del cine. Su rutina diaria, aunque variada según el proyecto en curso, incluye reuniones con curadores, trabajo de oficina, y creación artística. A pesar de las duras condiciones climáticas en Viena (Austria), con temperaturas gélidas y noches que caen temprano, Luz continúa buscando nuevas formas de expresar sus ideas. "Lo extraño es cuando se hace de noche a las 4 de la tarde", comenta. Sin embargo, se siente agradecida por haber encontrado lo que le gusta hacer, un privilegio que le permitió estudiar y aprender.
En su vida diaria, Luz mantiene una rutina de trabajo muy estructurada, aunque la naturaleza de su arte le exige flexibilidad y experimentación constantes. A menudo, sus proyectos la llevan a colaborar con otros artistas y profesionales del cine, como el caso de su trabajo con Almut Schilling, una restauradora de arte contemporáneo que participó en la creación de escenas experimentales. La nieve, los paisajes de Viena y las influencias de su Argentina natal siguen siendo parte de la inspiración en su proceso creativo, combinando su experiencia personal con un enfoque artístico que abarca múltiples disciplinas y técnicas.
Ser o no ser
¿Un/una artista? Pina Bausch
Una mujer? Dos: mi mamá y mi abuela Elena.
¿Un recuerdo? Una tarde feliz con mis padres y hermanos en una playa cuando yo tenía unos 8 años.
¿Un lugar? Cualquiera en donde uno esté en paz.
¿Un color? Uno luminoso.
¿Un momento? Ahora
¿Un libro? “La cámara lucida” de Roland Barthes. El primer libro de teoría que leí, que se sintió como un libro desde o para el corazón.
¿Un viaje? Al Machu Picchu.
¿Una comida? Torta Rogel
¿Una mirada? La mirada en silencio después de que se puso un límite.
¿Un día en tu vida? El día que nació mi hija que es el mismo que el cumpleaños de mi papá.
¿Un sabor? La amargura “despabilante” del mate
¿Un aroma? El aroma de la planta de quinotos florecida
¿Un tacto? Tocar el barro
¿Un sueño cumplido? Poder encontrar lo que me gusta hacer, haber podido estudiar y aprender.
¿Uno por cumplir? Poder hacer lo que me gusta hasta que me muera.
¿Un gracias? Gracias por la salud y por todas las oportunidades que me dio “la casualidad del universo” y que me dieron mis padres.
¿Un lo siento? Cada vez que no me di cuenta de lo que tenía.
¿Una película? Imposible decir una.
¿Un director/a? Imposible uno: Lucrecia Martel, Michael Haneke, Luis Buñuel, Andréi Tarkowsky, Pedro Almodóvar.
¿Un momento del día? Mañana.
¿Una estación del año? Verano.
¿Una imagen que puedas describir con palabras? Filmo cosas porque hay imágenes que no se pueden enjaular con palabras y esas son las que me interesan.
¿Una próxima película? A un millón de años luz de casa. (si terminamos de conseguir el financiamiento).

