En 2025
Baja natalidad y envejecimiento: la nueva realidad demográfica que preocupa a China
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El gigante asiático volvió a marcar en el último año un mínimo histórico en la natalidad y redujo su población por cuarto año consecutivo. De la política del “hijo único” a un giro que preocupa por su impacto en la economía y el crecimiento futuro.
China volvió a registrar en 2025 un nuevo mínimo histórico en su tasa de natalidad, al tiempo que su población total se redujo por cuarto año consecutivo.
Los datos oficiales confirman que el país atraviesa un profundo cambio demográfico que ya genera preocupación entre las autoridades y analistas, por su impacto potencial en la economía, el mercado laboral y el sistema previsional de la segunda potencia económica mundial.

De este modo, el leve repunte observado en 2024 aparece ahora como un fenómeno aislado y no como una reversión de la tendencia descendente que se mantiene de forma sostenida desde 2016, año en que se eliminó la histórica política del “hijo único”.
En términos absolutos, durante el último año nacieron 7,92 millones de bebés, mientras que se registraron 11,31 millones de fallecimientos.
Como resultado, la población total se redujo en 3,39 millones de personas y se ubicó en torno a los 1.400 millones de habitantes, aunque China sigue siendo el segundo país más poblado del mundo, detrás de la India.
Este retroceso demográfico contrasta con el desempeño económico general. Las autoridades chinas informaron que el Producto Bruto Interno (PBI) creció un 5 % en 2025, en línea con el objetivo oficial fijado por el Gobierno.
El crecimiento estuvo impulsado principalmente por un fuerte aumento de las exportaciones, que permitió compensar el débil consumo interno y las tensiones comerciales con Estados Unidos. De hecho, China cerró el año con un superávit comercial récord de 1,2 billones de dólares.
Sin embargo, los datos también muestran señales de desaceleración. En el cuarto trimestre de 2025, la economía creció apenas un 4,5 % interanual, el ritmo más bajo desde fines de 2022. El jefe del organismo estadístico, Kang Yi, destacó la “estabilidad” de la economía pese a un contexto internacional complejo y a los crecientes desafíos internos.
Crecimiento de la población mayor de 60 años
El problema demográfico aparece como uno de los principales frentes de preocupación. El envejecimiento de la población se profundizó durante el último año: las personas mayores de 60 años ya suman 323 millones, equivalentes al 23 % del total, un punto porcentual más que en 2024.
Proyecciones de Naciones Unidas advierten que, hacia 2100, la mitad de la población china podría superar esa edad, con implicancias directas para el crecimiento económico, la productividad y el equilibrio fiscal.
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Para revertir la caída de la natalidad, el Gobierno de Xi Jinping puso en marcha diversas políticas: bonificaciones en efectivo para familias con hijos pequeños, facilidades para el registro de matrimonios, programas de educación preescolar gratuita y beneficios fiscales o habitacionales impulsados por gobiernos locales.
Aun así, los resultados han sido limitados. Factores como el alto costo de vida, la dificultad para acceder a empleo estable y la desigual carga de la crianza, especialmente sobre las mujeres, siguen desalentando la formación de familias.
Expectativas de crecimiento y desafíos estructurales
A corto plazo, la baja natalidad también podría afectar la demanda interna. Especialistas advierten que menos nacimientos implican menor consumo futuro, lo que vuelve a la economía china cada vez más dependiente de las exportaciones en un contexto global cada vez más competitivo.

De cara al futuro, se espera que Beijing defina en marzo su nuevo objetivo de crecimiento y presente el próximo plan económico quinquenal. Organismos internacionales como la OCDE y el FMI prevén una moderación del crecimiento en los próximos años, mientras persisten dudas entre algunos analistas sobre la precisión de las cifras oficiales.
En ese escenario, la evolución demográfica se consolida como uno de los principales desafíos estructurales que China deberá enfrentar en las próximas décadas.

