Balance 2025
Básquet femenino de la Asociación Venadense: el desafío de crecer, jugando menos
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Un año de títulos y evolución individual para el básquet femenino de la Venadense, atravesado por el crecimiento del juego y la preocupación por la reducción de equipos y competencia.
Por momentos, el 2025 del básquet femenino de la Asociación Venadense de Básquet dejó sensaciones encontradas. Fue un año de progreso técnico visible, de jugadoras que dieron un salto en lectura de juego, ritmo y confianza. Pero también fue un calendario que volvió a encender una alarma que ya no sorprende: cada temporada hay menos equipos, menos partidos y, por arrastre, menos roce real para sostener ese crecimiento.
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El contraste se vio claro cuando los equipos de la Venadense salieron a medirse con ligas más desarrolladas. Tanto en la Copa Santa Fe como en la Liga Federal Formativa, la experiencia sirvió como espejo. El talento está, la entrega también; lo que falta es continuidad competitiva. Jugar poco —y contra los mismos rivales— termina pasando factura cuando el desafío sube un escalón.
En el plano local, el dominio tuvo nombres propios. Club Ciudad de Venado Tuerto volvió a marcar el pulso de la competencia. En el Apertura se quedó con el título en U17 (tricampeonas) y en Primera División (bicampeonas), además de subcampeonato en U21, una categoría que mostró paridad pero también la necesidad de más competencia. En U15 y U21 celebró Peñarol de Elortondo, confirmando que, cuando hay estructura y constancia, el trabajo rinde.
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El dato histórico llegó en U13, donde Olimpia BBC levantó el primer título de su historia en femenino. No fue un detalle menor: fue la señal de que el semillero empieza a dar respuestas cuando se lo sostiene en el tiempo.
El Clausura ratificó tendencias y sumó capítulos. Ciudad volvió a coronarse en Primera (tricampeonas) y se quedó con U21 tras vencer a Peñarol. En U17, cuando parecía todo encaminado al tetracampeonato de local, apareció Olimpia para quedarse con la final y cambiar el libreto. El “Rojo” de barrio San Martín cerró un año fuerte: bicampeonato en U13 y título en U15, nada menos que en la final del clásico ante Centenario y como visitante. Señales de carácter, de identidad y de un proyecto que se anima a competir.
Tanto Olimpia —con la conducción de Manuel García—, como Ciudad —de la mano de Claudio Angeleri— sumaron experiencias fuera de la liga. Y ahí vuelve la idea central: competir más para crecer mejor. Porque el 2025 dejó jugadoras más formadas individualmente, pero también dejó claro que el desarrollo colectivo necesita algo más que buenas intenciones.
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El desafío que viene: más equipos para crecer de verdad
Pensar el futuro del básquet femenino de la Venadense obliga a salir de la comodidad del diagnóstico y empezar a discutir decisiones de fondo. El crecimiento individual de las jugadoras existe, los proyectos que se sostienen muestran resultados y la motivación está. Lo que falta es volumen de competencia, y eso no se resuelve solo con buena voluntad.
Una de las salidas posibles —y cada vez más necesaria— es que la Asociación Venadense de Básquet avance en una política clara que incentive, o incluso obligue, a los clubes afiliados a sumar el femenino dentro de su estructura. No como un apéndice, sino como parte integral del proyecto deportivo. Más equipos significan más partidos, más variedad de rivales y un contexto real para que el aprendizaje no quede atrapado en el entrenamiento.
A esto se le pueden sumar calendarios regionalizados, acuerdos con ligas vecinas para torneos interligas y una planificación formativa que garantice continuidad desde las categorías menores hasta Primera. Porque el 2025 dejó una certeza: talento hay. Lo que falta es el escenario adecuado para que ese talento no se estanque, sino que termine de florecer.

