Bonfatti: “El desafío es explicar el cómo de las políticas públicas y construir consensos”
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El exgobernador santafesino presentó "Memorias para un porvenir socialista" en la Biblioteca Popular "Florentino Ameghino". Antes, visitó al intendente Leonel Chiarella y brindó una conferencia de prensa donde reflexionó sobre el rol del Estado, el futuro del trabajo, los cambios tecnológicos y la necesidad de acuerdos políticos en la Argentina.
Este viernes 19, la visita a Venado Tuerto del diputado provincial y exgobernador de Santa Fe, Antonio Bonfatti, se concentró en la Biblioteca Popular “Florentino Ameghino”: en primer lugar, con una conferencia de prensa, y luego con la presentación formal de su libro “Memorias para un porvenir socialista” en una sala Castalia colmada.
En la atención a la prensa local y regional, que funcionó como anticipo conceptual de la presentación posterior, el referente del Partido Socialista desplegó buena parte de los ejes que atraviesan su obra: el rol del Estado, la planificación de políticas públicas y los desafíos del presente.
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La jornada había comenzado incluso antes, con una visita institucional al Palacio Municipal, donde el experimentado dirigente, acompañado de la diputada provincial Rosana Bellatti, fue recibido por el intendente Leonel Chiarella, quien lo distinguió con reconocimientos y obsequios.
Más tarde, ya en la Biblioteca Ameghino de calle Juan B. Justo, Bonfatti recibió, camino a la sala, el cálido saludo del venadense ministro de Obras Públicas santafesino Lisandro Enrico.
También estuvieron presentes en el recinto el diputado provincial Leonardo Calaianov; el exdiputado provincial Alfredo Cecchi; los presidentes comunales de San Francisco, Amenábar y Christophersen, Ignacio Feytes, Gustazo Zaldo y Javier Martínez, respectivamente; y la concejala venadense Micaela Meinero, entre otros dirigentes locales y regionales vinculados al partido de la rosa.
La presentación de “Memorias…” se extendió por casi una hora, donde tras intervenciones breves de la anfitriona Rosana Bellatti y de los periodistas invitados -Norma Migueles y Juan Franco-, Bonfatti dio respuestas a una serie de preguntas y disparadores que mantuvieron al auditorio atento y concentrado.
La actividad concluyó con la firma de los ejemplares adquiridos por los concurrentes en un stand dispuesto por militantes del Partido Socialista en el fondo de la sala, los cuales se agotaron al finalizar la presentación.
El “cómo” detrás de las políticas públicas
En el intercambio con los medios, Bonfatti planteó desde el inicio una idea que atravesó toda su exposición: la necesidad de recuperar el modo en que se construyen las políticas públicas, más allá de sus resultados visibles.
“Me empujaron algunos compañeros a escribir este libro”, dijo, al explicar el origen de la obra. Pero enseguida precisó el sentido: no se trata de una memoria de gestión tradicional, sino de una búsqueda por transmitir experiencias que permitan entender procesos.
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“Las memorias no pretenden contar lo que se hizo desde los ejecutivos -para eso están los informes de gestión- sino rescatar el cómo”, señaló el expresidente del Partido Socialista a nivel nacional, ubicando allí el núcleo de su propuesta.
Uno de los ejemplos más reiterados fue el programa Mi Tierra, Mi Casa, una política de urbanización que alcanzó los 12 mil lotes y que Bonfatti utilizó para ilustrar cómo una decisión estatal puede ordenar procesos sociales de largo plazo: acceso a suelo urbanizado, infraestructura básica y planificación de viviendas a partir del esfuerzo de cada familia.
“Si uno recorre hoy la provincia, la mayoría de esas viviendas fueron construidas por la gente”, destacó, subrayando la idea de un Estado que habilita y organiza, pero no reemplaza a la sociedad.
El Estado, el trabajo y el futuro
A partir de allí, su exposición se amplió hacia una definición de fondo: el rol del Estado como “organizador del bien común”. En tal sentido, insistió en diferenciarlo de un Estado empresario, pero reivindicó su función indelegable en salud, educación, justicia y seguridad.
En ese punto, introdujo una de las líneas más fuertes de su intervención: la transformación del mundo del trabajo. Habló de automatización, inteligencia artificial y cambios acelerados en los modos de producción.
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“El futuro del trabajo es lo que tenemos que discutir”, advirtió, al tiempo que cuestionó la tendencia a reducir el debate público a variables económicas de corto plazo. “Si seguimos discutiendo solamente la inflación, no hay salida”, sostuvo el discípulo de Hermes Binner que gobernó la provincia de Santa Fe entre 2011 y 2015, y deslizó fuertes críticas hacia el modelo libertario que gobierna el país desde fines de 2023.
Para el expositor, el problema de fondo es la falta de definición estratégica: qué industria sostener, qué sectores promover y cómo evitar que los cambios bruscos de política económica destruyan capacidades productivas.
“No se puede abrir todo de un día para el otro ni cerrar todo después”, planteó, en alusión a las importaciones y, en general, a la inestabilidad de las reglas del juego en la Argentina, abarcando en su crítica a los gobiernos populistas, más a la izquierda o más a la derecha, que precedieron a Javier Milei.
Profundizando en esa línea, lamentó la imposibilidad de construir acuerdos duraderos y señaló que el país oscila entre modelos sin continuidad, lo que impide la planificación de largo plazo. “Así no funciona un país”, resumió el exsecretario de Salud de Binner en la Municipalidad de Rosario, en un pasaje que condensó su diagnóstico político.
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En paralelo, cuestionó la expansión de los discursos de confrontación que incentivan Milei y sus acólitos. A su entender, la política contemporánea perdió toda capacidad de consenso y tiende a estructurarse en clave de antagonismo permanente. “No se construye contra el otro, se construye convocando a todos”, afirmó en su enésimo llamado al diálogo.
El socialismo como respuesta histórica
En el tramo final de la conferencia, Antonio Bonfatti se detuvo en la definición ideológica que da título a su libro, ubicó al socialismo como una respuesta histórica a las desigualdades del capitalismo industrial y lo inscribió en la tradición de la socialdemocracia europea. Además, mencionó experiencias exitosas de países nórdicos como Noruega, Suecia, Finlandia y Dinamarca, y sostuvo que ese modelo representa una combinación entre democracia plena y ampliación de derechos.
Sin embargo, advirtió que ese horizonte se debilitó en el contexto actual, atravesado por el consumo acelerado y la influencia de los algoritmos en la vida cotidiana. “Hoy parece que es más importante tener que ser”, reflexionó.
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Participación y experiencia acumulada
Ante otra consulta, Antonio Bonfatti recuperó su propia trayectoria en la vida pública, desde la militancia territorial hasta la gobernación. En esa experiencia, dijo, se aprende más en la cercanía con la gente que en cualquier otro ámbito. “La política no es solo discurso”, señaló, y reivindicó la importancia de conocer los procesos concretos: la producción, el campo, la obra pública y los sistemas de salud, entre otras claves.
Ya sobre el final, volvió sobre una preocupación recurrente: la dificultad argentina para sostener acuerdos básicos. En su visión, sin consensos amplios, el país queda atrapado en ciclos de avance y retroceso permanente. “La salida está en sentarse a una mesa y acordar. Todos van a ceder algo, pero al final todos tienen que ganar”, sintetizó.
Tramos destacados de la presentación del libro
Narcotráfico y microtráfico en Santa Fe
El exgobernador Antonio Bonfatti describió al narcotráfico en Santa Fe como una problemática estructural que trasciende gestiones y fronteras, con fuerte impacto en ciudades grandes como Rosario y Santa Fe, pero también en localidades del interior. Señaló que no se trata de un fenómeno aislado ni exclusivo de la provincia, sino de una dinámica global vinculada al consumo y a circuitos internacionales de comercialización de drogas.
En ese marco, sostuvo que el eje del problema no puede reducirse únicamente a la persecución del microtráfico, ya que ello impacta principalmente sobre los eslabones más débiles de la cadena del delito, muchas veces jóvenes en situación de vulnerabilidad. A la vez, planteó que la discusión central debe enfocarse en las causas del consumo creciente de sustancias y en el debilitamiento de los entramados sociales.
El diputado provincial alineado en Unidos para Cambiar Santa Fe reivindicó políticas de inclusión implementadas durante su gestión, como el “Plan Abre” y el programa “Vuelvo a Estudiar”, orientados a reconstruir el tejido social en barrios vulnerables, aunque reconoció que estos dispositivos no alcanzan por sí solos para revertir la complejidad del fenómeno. En esa línea, subrayó la necesidad de un abordaje integral que articule prevención, educación, presencia estatal y políticas sociales sostenidas en el tiempo.
Críticas al kirchnerismo y la idea de “falso progresismo”
Bonfatti incluyó en su libro varios pasajes vinculados a la relación conflictiva con el kirchnerismo, tanto durante la gestión de Hermes Binner como en su propio mandato como gobernador de Santa Fe. En ese sentido, recordó que durante sus cuatro años de gobierno solicitó reiteradamente una reunión con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, sin obtener respuesta.
En su análisis, volvió a utilizar el concepto de “falso progresismo” para referirse al kirchnerismo, diferenciando el discurso de la práctica concreta de gobierno. Cuestionó la falta de transformaciones estructurales en áreas clave como el sistema impositivo, la matriz productiva y la planificación energética, así como la ausencia de un programa de desarrollo a largo plazo construido con consensos amplios.
Asimismo, sostuvo que a partir de 2003 la Argentina atravesó un contexto económico excepcional que no fue aprovechado para consolidar un modelo de país sustentable. En ese marco, criticó la lógica de imposición política basada en mayorías circunstanciales y la construcción de poder sustentada en el conflicto más que en el acuerdo. También aludió a mecanismos de construcción política basados en movimientos sociales, que -según su mirada- derivaron en prácticas de clientelismo y en formas de intermediación que debilitaron el vínculo directo entre el Estado y la ciudadanía.
Rol del Estado, modelo de desarrollo y necesidad de acuerdos
El referente socialista insistió en la necesidad de repensar el rol del Estado como organizador del bien común, con funciones claras en salud, educación, justicia y seguridad, pero sin intervenir como empresario. Criticó la ausencia de políticas de Estado sostenidas en el tiempo y planteó que la Argentina alterna entre modelos extremos que afectan la previsibilidad económica e institucional. En ese sentido, propuso avanzar hacia grandes acuerdos nacionales que involucren a todos los sectores -políticos, empresariales, sindicales, científicos y sociales- para definir un rumbo de país a largo plazo. También destacó la importancia de fortalecer la producción industrial, el desarrollo científico-tecnológico y la planificación estratégica como pilares de un modelo de desarrollo estable.
El ataque a balazos a su casa en 2013
El exmandatario provincial recordó el atentado que sufrió el 11 de octubre de 2013, cuando su vivienda fue baleada en Rosario. “Me cambió la vida”, reconoció, al señalar que hasta ese momento no contaba con custodia y llevaba una vida cotidiana sin restricciones. Describió el hecho como una acción de amedrentamiento vinculada a bandas delictivas de la zona, en un contexto de violencia urbana creciente. Si bien aclaró que no cree haber sido el objetivo de un intento de homicidio directo, sí lo interpretó como un mensaje intimidatorio que expuso la gravedad del entramado delictivo. También lamentó la suerte de los jóvenes involucrados, a quienes ubicó como parte de contextos de vulnerabilidad social.
La adicción a las nuevas tecnologías y el consumo digital
Uno de los ejes más enfáticos de su exposición fue el impacto de la tecnología y las redes sociales en la vida cotidiana. Al respecto, Bonfatti advirtió que una de las principales adicciones actuales es el uso del celular y el consumo permanente de contenidos digitales, lo que -según expresó- condiciona la atención, el pensamiento crítico y la construcción de subjetividad, especialmente en los jóvenes. Planteó que los algoritmos “van manejando la cabeza de cada uno” a partir de la sobreoferta de estímulos y publicidad. En ese marco, contrapuso la lógica del consumo acelerado con la necesidad de recuperar el vínculo cara a cara, la conversación y la lectura como herramientas de formación más profundas y duraderas.
Democracia, participación ciudadana y reconstrucción del lazo social
El autor de “Memorias para un porvenir socialista” cerró su exposición con una reflexión centrada en la importancia de la participación ciudadana como base de la vida democrática. Sostuvo que la construcción de sociedad no se limita a la política institucional, sino que se fortalece en la vida cotidiana a través de la participación en bibliotecas, clubes, vecinales, escuelas y organizaciones comunitarias.
En esa línea, remarcó que cada acto cotidiano contribuye a la construcción del tejido social, desde el respeto de las normas básicas hasta la convivencia con el otro. También insistió en la necesidad de recuperar el diálogo directo entre las personas frente a una creciente mediación tecnológica, donde predominan la fragmentación y la superficialidad del vínculo social.
Finalmente, Bonfatti planteó que el desafío central es reconstruir consensos básicos sobre el país que se quiere construir, entendiendo la democracia no solo como un sistema electoral, sino como una práctica cotidiana de convivencia, respeto y construcción colectiva.

