Consumo en baja
Advierten que el comercio “está exhausto” y no ven una pronta recuperación
:format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2026/06/ventas_dia_del_padre.webp)
Salvador Femenia, secretario de Prensa de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, analizó la caída de las ventas por el Día del Padre y remarcó que el sector acumula 13 meses consecutivos de retroceso.
Las ventas por el Día del Padre volvieron a mostrar un escenario de consumo retraído en el comercio minorista pyme. De acuerdo con el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, la fecha registró una baja del 0,3 por ciento respecto del año pasado, en un contexto que, según la entidad, lleva más de un año sin señales firmes de recuperación.
En diálogo con A Pesar de Todo (LT29), el secretario de Prensa de CAME, Salvador Femenia, sostuvo que el dato se inscribe en una tendencia más amplia: “Tenemos 13 meses consecutivos de caída del consumo en el canal minorista pyme”.
El dirigente remarcó además que el Día del Padre perdió fuerza comercial en los últimos años. “Este es el cuarto Día del Padre que cae en forma consecutiva. Son cuatro años de caída respecto a las ventas de esta fecha. El último año que creció contra el año anterior fue 2022 contra 2021”, precisó.
:format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2026/06/ventas_dia_del_padre_1.webp)
Deterioro prolongado
Al analizar las causas del retroceso, Femenia planteó que la situación del comercio pyme no comenzó en los últimos meses, sino que forma parte de un proceso más prolongado de deterioro.
“La caída del consumo no viene de este gobierno, viene de bastante para atrás. El comercio pyme está pasando realmente dos años de situaciones muy difíciles”, señaló.
En ese sentido, recordó que durante los últimos años también se registraron períodos prolongados de caída y que la recuperación observada entre octubre de 2024 y marzo de 2025 no logró consolidarse. “Después se volvió a caer por un montón de causas concurrentes”, indicó.
Para Femenia, el Día del Padre también perdió peso como celebración comercial dentro de un país que, según describió, “no crece” y no tiene un comercio fuerte. En la comparación con otras fechas, explicó que Navidad sigue siendo el momento de mayor tracción, seguida por el Día de la Madre y el Día del Niño, mientras que el Día del Padre quedó “mucho más atrás”.
“El volumen que se vende para el Día de la Madre mueve la aguja, y el Día del Padre casi no la mueve. Las fiestas navideñas también caen año contra año, pero igualmente generan un movimiento que ayuda a todo el mes”, explicó.
Puede interesarte
Comercios al límite
El representante de CAME describió un panorama complejo para los pequeños y medianos comercios, muchos de los cuales vienen acumulando meses de caída, costos crecientes y menor capacidad de sostener estructuras. “Estamos exhaustos. Es como que no queda otro recurso más para sobrevivir”, afirmó.
Según Femenia, si bien el ritmo de cierre de locales parece haberse desacelerado, eso no implica una mejora real. “Quizás está menos peor”, resumió. Y agregó que muchos comerciantes ya agotaron sus herramientas para sostener la actividad: “Es muy difícil continuar cuando uno viene de un largo recorrido, hizo todos los esfuerzos, se empieza a comer capital propio y tiene que despedir empleados que ha formado”.
Consultado por las expectativas para los próximos meses, fue prudente. “Uno siempre está esperando y tratando de acompañar lo que dice el Gobierno, que vamos a empezar a crecer, pero a nosotros el crecimiento no nos llega”, remarcó.
Para que exista una recuperación sostenida, consideró que deberían mejorar variables centrales como el salario real, el endeudamiento de las familias y el acceso al crédito. “Mientras no crezca el salario real, mientras no haya una caída del stock de deuda que tienen las familias y nadie pueda consumir otra vez a través del crédito, estamos complicados. No queda claro en qué momento esto va a tener un punto de inflexión”, sostuvo.
Plataformas internacionales y competencia
Otro de los puntos abordados fue el avance de las compras en plataformas internacionales, que en paralelo muestran fuertes niveles de crecimiento. Femenia reconoció que se trata de una competencia para el comercio local, aunque aclaró que CAME todavía no cuenta con una medición precisa del impacto.
“Está claro que es una competencia. La gente está comprando lo que puede y algunas veces en esas plataformas encuentra precios que acá dentro del mercado local no tiene”, explicó.
De todos modos, aclaró que el crecimiento del comercio electrónico no alcanza para explicar una eventual recuperación general del consumo. “Nosotros estamos midiendo las dos variables y la sumatoria no da una recuperación del consumo como dice el Gobierno”, señaló.
En ese marco, planteó que el comercio minorista pyme tiene cada vez menos margen para competir en precios. “Los márgenes están muy reducidos. Hay un montón de costos que se van absorbiendo, sobre todo el aumento de los servicios públicos, porque si se trasladan la gente no compra”, sostuvo.
Femenia fue más allá y advirtió que algunos negocios ya trabajan directamente a pérdida con la expectativa de poder sostenerse. “Llegamos a un momento en que no podemos competir por la carga tributaria y por los costos de estructura que tiene el país. Por más que hagamos todo el ajuste, el tema tributario marca la diferencia”, afirmó.
Empleo e informalidad
La crisis del consumo también impacta sobre el empleo. Si bien Femenia habló del conjunto del sector público y privado, señaló que ya se perdieron más de 150 mil puestos de trabajo, en un contexto donde la economía viene de años sin generar empleo formal de manera sostenida.
“Es una mala noticia”, resumió.
Además, advirtió que el deterioro del comercio formal tiene como contracara el crecimiento de la informalidad, un fenómeno difícil de medir pero cada vez más visible. “Todo esto tiene como contrapartida también el crecimiento de la informalidad, que se mueve mucho por el sector informal”, concluyó.

