Exploración oceánica
El estudio de las profundidades del mar se mudó a Uruguay
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El buque Falkor llegó a Montevideo para realizar un estudio binacional de ecosistemas profundos en el límite continental. A más de mil metros de profundidad, los investigadores registraron especies inéditas y hábitats vulnerables.
La campaña FKT250812 del buque Falkor llegó a las costas de Uruguay e inició una nueva expedición binacional para explorar los ecosistemas profundos del talud continental.
Nueva expedición binacional. Crédito: @gatalansky
Se trata de una misión conjunta entre Argentina y Uruguay, con participación de científicos de distintas instituciones regionales, destinada a estudiar especies y hábitats marinos a más de 1000 metros de profundidad en la zona del Río de la Plata y la Zona Común de Pesca.
La campaña, que se extenderá por al menos diez días, se enmarca en el proyecto “Áreas Marinas Protegidas del Atlántico Sudoccidental”, una iniciativa regional que busca generar conocimiento sobre zonas marinas vulnerables para fundamentar su protección futura.
Exploración oceánica. Crédito: @gatalansky
Ciencia en aguas compartidas
La expedición está liderada por el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), en colaboración con el Ministerio de Ambiente de Uruguay, el Instituto Clemente Estable y otras instituciones científicas del Cono Sur.
El buque Víctor Angelescu, equipado con tecnología de última generación, cuenta con un vehículo operado remotamente (ROV) capaz de descender a más de 1000 metros de profundidad. Gracias a este sistema, los científicos pueden obtener imágenes en tiempo real del fondo marino, tomar muestras biológicas, medir variables ambientales y registrar datos geológicos.
“Este tipo de misiones son fundamentales para comprender mejor la biodiversidad y el funcionamiento ecológico del talud continental, una región poco conocida y extremadamente frágil”, explicó la bióloga marina uruguaya Gimena Ríos, una de las integrantes del equipo a bordo.
Ciencia en aguas compartidas. Crédito: @gatalansky
Especies extraordinarias
Entre los primeros hallazgos registrados se destacan una estrella de mar con apéndices móviles, especies de esponjas de grandes dimensiones adaptadas a la oscuridad total y condiciones extremas de presión, así como peces que presentan adaptaciones singulares a la vida en profundidad.
El fondo oceánico relevado en esta zona se encuentra a más de un kilómetro bajo la superficie, en una región donde la luz no penetra y la temperatura apenas supera los 4 °C. A pesar de ello, la vida prolifera en formas extraordinarias.
Los científicos también detectaron formaciones geológicas complejas —como cañones y montes submarinos— que podrían funcionar como corredores ecológicos y refugios para numerosas especies, muchas de ellas aún no descritas formalmente por la ciencia.
Especies extraordinarias. Crédito: @gatalansky
Un laboratorio móvil
El Víctor Angelescu no solo es un medio de transporte: es un laboratorio móvil flotante. A bordo se realizan análisis preliminares de ADN, registros físicos del agua (como salinidad, oxígeno y pH), clasificación de organismos y conservación de muestras para estudios posteriores en tierra firme.
Además, la campaña permitirá mapear áreas con potencial para la conservación, especialmente aquellas que contienen especies vulnerables o hábitats estructurales —como jardines de esponjas y corales de aguas frías— cuya presencia puede justificar la creación de nuevas áreas marinas protegidas.
Cooperación científica regional. Crédito: @gatalansky
Cooperación científica regional
Uno de los aspectos más destacados de la expedición es su carácter colaborativo.
El trabajo conjunto entre científicos argentinos y uruguayos refuerza los lazos institucionales y permite aprovechar capacidades técnicas y humanas de ambos países. Además, el proyecto cuenta con el respaldo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), que promueve la protección de los océanos a nivel global.
La Zona Común de Pesca, compartida por Uruguay y Argentina, es una región estratégica tanto desde el punto de vista ecológico como económico. Por ello, generar conocimiento científico en estas aguas es clave para una gestión sostenible de sus recursos.
La misión recién comienza. Crédito: @gatalansky
Próximos pasos
La misión recién comienza. Durante los próximos días, el equipo científico recorrerá distintos puntos seleccionados por su potencial ecológico, realizando descensos del ROV y muestreos en cada estación. Luego, el análisis de los datos obtenidos permitirá identificar áreas prioritarias para la conservación y generar insumos técnicos para los tomadores de decisiones en ambos países.
Desde el INIDEP confirmaron que los resultados preliminares estarán disponibles en las próximas semanas, mientras que los informes técnicos y publicaciones científicas se desarrollarán a lo largo del próximo año.
“El océano profundo aún guarda muchos secretos. Con cada campaña como esta, damos un paso más para entender y proteger estos ecosistemas únicos”, concluyó uno de los coordinadores científicos del proyecto.