Mensaje del Vaticano
El Papa León XIV pidió por Venezuela: “Es necesario trabajar juntos para construir un futuro sereno"
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En su primera intervención pública luego del arresto de Nicolás Maduro, el Papa León XIV expresó su preocupación por la situación en Venezuela y pidió que se supere la violencia, se respete el Estado de derecho y se garantice la dignidad del pueblo, con especial atención a los más pobres.
El Papa León XIV se refirió este domingo a la compleja situación que atraviesa Venezuela y reclamó que el bien del pueblo esté por encima de cualquier interés político. Lo hizo al finalizar la oración mariana del Ángelus, ante miles de fieles reunidos en la Plaza de San Pedro, en el Vaticano.
“Sigo con gran preocupación la evolución de la situación en Venezuela”, expresó el Pontífice, en su primera intervención pública luego de conocerse el arresto de Nicolás Maduro, un hecho que generó fuerte impacto internacional y abrió una nueva etapa de incertidumbre en el país sudamericano.
León XIV sostuvo que “el bien del amado pueblo venezolano debe prevalecer por encima de cualquier otra consideración”, y llamó a dejar atrás los escenarios de violencia para abrir caminos de justicia y paz que permitan una salida institucional y duradera a la crisis.
En ese sentido, el Papa remarcó la necesidad de garantizar la soberanía del país y el pleno respeto del Estado de derecho, tal como lo establece la Constitución venezolana. También insistió en la importancia de resguardar los derechos humanos y civiles de todas las personas, sin distinciones.
El llamado del Obispo de Roma se produjo en un contexto de alta tensión política y social, con repercusiones regionales y una creciente preocupación de la comunidad internacional por el futuro inmediato de Venezuela y su población.
Vista general de la Plaza de San Pedro durante el mensaje del Pontífice sobre Venezuela.
Un llamado a la paz y a la justicia
Durante su mensaje, León XIV subrayó que la superación de la crisis requiere un compromiso colectivo orientado al diálogo, la concordia y la reconstrucción del tejido social. “Es necesario trabajar juntos para construir un futuro sereno de colaboración, estabilidad y concordia”, afirmó.
El Pontífice hizo especial hincapié en la situación de los sectores más vulnerables, al advertir que son los más pobres quienes sufren con mayor dureza las consecuencias de la prolongada crisis económica y social que atraviesa el país.
En esa línea, invitó a la dirigencia y a la sociedad venezolana a priorizar el bien común y a evitar que los conflictos de poder profundicen el sufrimiento de la población. Su mensaje fue interpretado como un llamado directo a la responsabilidad política y social.
León XIV también convocó a la oración como camino de acompañamiento espiritual en este momento delicado. “Rezo y los invito a rezar”, expresó, confiando la situación de Venezuela a la intercesión de Nuestra Señora de Coromoto, patrona del país.
Además, mencionó a figuras de profunda devoción popular como el beato José Gregorio Hernández y sor Carmen Rendiles, a quienes encomendó la súplica por la paz, la justicia y la reconciliación nacional.
Solidaridad ante otras tragedias
En el mismo mensaje, el Papa expresó su cercanía a las víctimas de la tragedia ocurrida en la estación de esquí de Crans-Montana, en Suiza, durante la noche de Año Nuevo, donde un incendio provocó la muerte de varios jóvenes.
“Aseguro mis oraciones por los jóvenes fallecidos, por los heridos y por sus familiares”, sostuvo León XIV, sumándose a las expresiones de dolor y solidaridad que se multiplicaron desde distintos puntos del mundo.
León XIV llamó a la paz, al respeto institucional y a la defensa de los derechos humanos.
Finalmente, el Sucesor de Pedro exhortó a los fieles a mantener la fe “en el Dios de la paz” y a continuar rezando por los pueblos que sufren a causa de las guerras, los conflictos armados y las crisis humanitarias.
El mensaje del Papa vuelve a colocar a Venezuela en el centro de la preocupación internacional y reafirma el rol del Vaticano como voz moral que reclama diálogo, respeto institucional y defensa de la dignidad humana en los momentos más críticos.

