La venadense Eugenia Sánchez se coronó campeona de la Liga Rosarina de Handball
:format(webp):quality(60)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2026/08/eugenia_sanchez_12.webp)
La jugadora de Sagrado Corazón repasó el camino hacia la consagración, el esfuerzo de viajar constantemente desde Venado Tuerto y el valor de un logro construido a partir del trabajo colectivo.
Eugenia Sánchez volvió de Rosario con una de esas recompensas que justifican buena parte de los kilómetros, las horas de entrenamiento y los fines de semana resignados durante una temporada. La jugadora de Venado Tuerto se consagró campeona de Primera División con Atlético Sagrado Corazón y cumplió el objetivo que el equipo se había fijado desde el comienzo del año: quedarse con el título.
La definición se disputó el domingo 9 de agosto y tuvo frente a frente a Sagrado Corazón “A” y Nueva Aurora “A”, los dos equipos que llegaron hasta el último partido del Torneo Apertura de la Asociación Rosarina de Handball.
Puede interesarte
Para Sánchez, además, el campeonato tuvo una particularidad: todo el proceso lo atravesó viviendo en Venado Tuerto, entrenándose habitualmente con Central Argentino y trasladándose a Rosario para los partidos y cada vez que podía coincidir con las prácticas de su nuevo equipo.
“Vivo en Venado y viajo a jugar fácilmente tres veces al mes. Entreno acá, en Central Argentino, y cuando puedo coincidir también viajo para entrenar con el plantel”, explicó s Sur24 en el comienzo de la charla.
:format(webp):quality(60)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2026/08/eugenia_sanchez_1.webp)
Una apuesta que terminó con el objetivo cumplido
Su llegada a Sagrado Corazón se produjo después de un cambio de escenario que inicialmente no estaba dentro de sus planes.
Tras su etapa en Newell's Old Boys, donde había compartido equipo con otras jugadoras venadenses, Sánchez comenzó a evaluar cómo continuar. Su paso por la institución rosarina ya había tenido reconocimiento en Venado Tuerto: en 2023 fue distinguida junto a Yamile Pueyrredón, Marianela Viganó y Candela Martinotti por su participación en el handball de Newell's.
:format(webp):quality(60)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2026/08/eugenia_sanchez_11.webp)
A fines del año pasado apareció la propuesta del entrenador de Sagrado Corazón, con una premisa ambiciosa desde el comienzo: conformar un equipo capaz de pelear por el campeonato.
Sin embargo, la primera intención de Eugenia era otra.
“Mi idea era jugar acá en Venado, en Central Argentino, por una cuestión de costos, logística y porque son las chicas con las que entreno. Además, quería aportar para que crezca el club, porque es una disciplina nueva y hay muchas jugadoras de categorías inferiores”, contó.
La situación cambió cuando Central finalmente no pudo presentar su equipo en la competencia. Sánchez tenía decidido continuar jugando al menos una temporada más y retomó las propuestas que había recibido desde Rosario.
“En función de lo que yo quería a nivel personal, competitivo y deportivo, me cerró más la propuesta de Atlético Sagrado. Por suerte nos encaminamos al objetivo, que era ganar la liga, y se logró”, resumió.
:format(webp):quality(60)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2026/08/eugenia_sanchez_8.webp)
Entrenar en Venado y competir en Rosario
La distancia convirtió a la temporada en un desafío adicional. Incorporarse a un plantel con aspiraciones de campeón sin compartir cada práctica podía convertirse en una desventaja, especialmente en un deporte en el que los movimientos colectivos, los sistemas defensivos y las variantes ofensivas requieren repetición.
“Al principio no fue fácil. Hay momentos o partidos donde una, a nivel personal, siente esa diferencia de no entrenar todos los días a la par del equipo”, reconoció Sánchez.
Para reducir esa distancia hubo un trabajo compartido. Cuando pudo viajar, participó de entrenamientos tácticos en Rosario; desde Venado Tuerto continuó preparándose con Central Argentino y contó además con el seguimiento físico necesario para llegar en condiciones a cada fecha.
El trabajo del cuerpo técnico de Sagrado también tuvo un peso importante. Los partidos fueron grabados y posteriormente analizados, las jugadoras tuvieron acceso a videos y estadísticas individuales y, antes de instancias decisivas, hubo reuniones virtuales en las que Eugenia pudo participar desde Venado.
:format(webp):quality(60)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2026/08/eugenia_sanchez_9.webp)
“No es un proceso que se tome a la ligera. Hemos tenido encuentros virtuales con todo el equipo, trabajando y analizando los partidos. Fecha tras fecha el cuerpo técnico los graba y después trabajamos sobre eso. También tenemos estadísticas jugadora por jugadora para ir perfeccionando distintas cuestiones”, detalló.
La adaptación fue favorecida, además, porque no todas sus nuevas compañeras eran desconocidas. Con varias había coincidido durante etapas formativas, seleccionados o torneos nacionales, mientras que a otras las conocía por haberlas enfrentado en la propia liga rosarina.
“Es un esfuerzo muy grande que hago individualmente desde acá para tratar de estar a la altura del equipo, porque el nivel que adquirieron estas chicas es impresionante”, valoró.
:format(webp):quality(60)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2026/08/eugenia_sanchez_4.webp)
El camino hacia la final
Sagrado Corazón construyó su campeonato a partir de una fase regular en la que, según recordó Sánchez, solamente sufrió dos derrotas: una frente a Nueva Aurora, justamente el rival que posteriormente encontraría en la definición, y otra ante Centro Asturiano.
El cruce ante Asturiano llegó luego en semifinales y significó uno de los grandes obstáculos de la campaña. El equipo rosarino venía siendo protagonista central de las definiciones de Primera y había cerrado 2025 como una de las referencias del handball femenino de la ciudad.
Sagrado logró superar esa barrera y avanzó al partido decisivo contra Nueva Aurora.
Allí, Sánchez asegura que llegó con una convicción difícil de explicar.
“Para serte sincera, ese día fui sintiendo que íbamos a ganar. No me preguntes por qué, pero lo sentía. Sabía que iba a ser nuestro”, recordó.
La final fue cerrada y exigente. Pero hubo una característica que la venadense observó desde el comienzo y que terminó reforzando esa sensación.
“Cuando entramos a la cancha vi la actitud que tenía el equipo. Cada vez que el partido apretaba un poco, seguíamos para adelante. Ahí sentí que sí, que podía ser nuestro”.
La certeza recién apareció en los últimos segundos. Sagrado estaba un gol arriba cuando restaba menos de un minuto. A falta de aproximadamente 30 segundos, una conversión de la pivote amplió la diferencia a dos y dejó el campeonato muy cerca.
“Con los segundos que quedaban, aunque ellas convirtieran, después teníamos la pelota nosotras. Ahí ya estaba confiada, aunque no me pude relajar hasta el final”, señaló.
:format(webp):quality(60)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2026/08/eugenia_sanchez_6.webp)
“La clave fue jugar en equipo”
Por encima de los rendimientos individuales, Sánchez encuentra una explicación colectiva para el título.
“La principal virtud fue jugar y trabajar en equipo”, sostuvo.
Sagrado contaba con jugadoras de fuertes condiciones técnicas y tácticas, pero el paso decisivo, según la venadense, fue conseguir que esas individualidades funcionaran en favor de un objetivo común.
“Aprendimos a jugar en equipo, a no bajar los brazos y a entender qué podía aportar cada una. Sabíamos que sola no iba a llegar ninguna. Todas teníamos que hacer lo que requería el equipo”, explicó.
Y profundizó: “A veces no es lo que una quiere o lo que más le gustaría hacer, pero se puso siempre al equipo por delante. Eso es algo que destaco muchísimo. Pudimos dejar las individualidades de lado y creo que esa fue la clave”.
:format(webp):quality(60)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2026/08/eugenia_sanchez.webp)
Los kilómetros que no aparecen en la tabla
El título tuvo también una dimensión que trasciende los resultados. Competir desde Venado Tuerto en una liga rosarina implica gastos, traslados y una organización semanal que, en el deporte amateur, depende en gran medida de cada jugador.
“Lo más difícil a nivel personal es el día a día. Ni hablar de lo económico: es muchísimo el dinero que una invierte en esto”, reconoció.
A eso se suma el tiempo.
“El viaje, el cansancio de llegar un domingo tarde y al otro día tener que ir a trabajar temprano, la cantidad de cumpleaños, eventos familiares o encuentros con amigos que una se pierde. Todo eso forma parte del esfuerzo”, enumeró.
Sánchez conoce esa dinámica desde hace años. Pero esta temporada agregó otro desafío: integrarse a un equipo nuevo que no escondía sus pretensiones.
“El objetivo no era solamente jugar lo mejor posible o terminar lo más arriba que pudiéramos. Era claro: queríamos salir campeonas. La vara estaba alta”, afirmó.
Por eso, el logro tuvo un sabor especial.
“Es difícil hacer ese camino un poquito desde lejos. No tenés a tu equipo todos los días al lado y tenés que hacerte fuerte. Es mucho a voluntad de una misma”.
:format(webp):quality(60)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2026/08/eugenia_sanchez_3.webp)
Venado Tuerto y la necesidad de construir desde abajo
Aunque su competencia actual sea en Rosario, Eugenia continúa vinculada diariamente con el handball de Venado Tuerto. Entrena en Central Argentino y observa especialmente el crecimiento de las jugadoras más jóvenes.
Para ella, existe material para que nuevas deportistas de la ciudad puedan llegar a competir en torneos de nivel regional.
“Sí, sin dudas hay potencial. Lo veo en las chicas de 16 o 17 años que están entrenando, que se quedan tres o cuatro horas en el club, que tienen ganas de aprender, preguntan y se quedan a practicar con nosotras”, afirmó.
El principal desafío, considera, es generar una estructura que les permita competir sin depender permanentemente de Rosario.
“Desalienta un poco que no haya competencia cerca y que tengamos que viajar hace tantos años para poder jugar. La manera de crecer es con el semillero y con las formativas. Es un proceso largo y no va a dar resultados de inmediato, pero es necesario”.
La preocupación tiene que ver también con garantizar una continuidad generacional.
“Las que somos más grandes en algún momento vamos a dejar de jugar. Si no hay categorías inferiores o chicas que vengan detrás continuando con este legado, lamentablemente se va a terminar. Potencial hay, y mucho”, insistió.
:format(webp):quality(60)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2026/08/eugenia_sanchez_7.webp)
Un título que puede marcar el comienzo de una despedida
El campeonato llegó, además, en una temporada que Sánchez había comenzado pensando que podía ser la última con semejante nivel de compromiso.
Después de años viajando para entrenar y competir, admite que el desgaste comienza a pesar.
“Es mucho sacrificio durante muchos años. Viajar sola tantas horas, el tema económico, empezar una temporada en febrero y terminar casi en diciembre sin parar. Aunque cueste aceptarlo, por ahí llega un momento en el que hay que dejarlo ir”, expresó.
Eso no significa alejarse del deporte. Sánchez también juega al vóley y sostiene que su intención es continuar vinculada a la actividad, aunque probablemente con una rutina diferente.
:format(webp):quality(60)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2026/08/eugenia_sanchez_10.webp)
“Hoy me parece que es más un no que un sí a seguir jugando al handball de esta manera. No sé si será definitivo porque una nunca sabe, pero por un tiempo creo que sí”, adelantó.
Antes habrá nuevos desafíos. Sagrado Corazón tiene por delante competencia nacional y, posteriormente, el Clausura rosarino. La jugadora venadense ya se permite imaginar un cierre ideal.
“Ojalá podamos volver a levantar la copa a fin de año y retirarme campeona”.
El título del Apertura, mientras tanto, ya ocupa un lugar particular después de tantos años de viajes y esfuerzo.
Y cuando llega el momento de señalar a quienes estuvieron detrás de ese recorrido, Sánchez no duda.
“A mis viejos, que siempre están y bancan esta locura hace tanto tiempo; a mi familia, mis amigos y mi novio, que son los que soportan las ausencias, me siguen en todo y me dan fuerza y aliento para continuar. Y a mis compañeras de Atlético y de Central, porque sin ellas no estaría acá ni hubiese llegado a esta final”.
El domingo, después de tantos kilómetros entre Venado Tuerto y Rosario, la recompensa finalmente tomó forma de campeonato.
:format(webp):quality(60)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2026/08/eugenia_sanchez_5.webp)

