En plena crisis global
FIFA descarta postergar el Mundial: “Es demasiado grande”
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Heimo Schirgi, director de operaciones del Mundial, aseguró que el torneo “es demasiado grande” para postergarlo. Dijo que FIFA monitorea la guerra con Irán día a día y que el plan de 48 selecciones sigue intacto.
Heimo Schirgi, el hombre que conduce la cocina diaria del Mundial 2026, eligió una frase tajante para despejar especulaciones: la Copa del Mundo “es demasiado grande” como para postergarla, aun con el mapa internacional bajo tensión.
La declaración se dio en Dallas, durante una actividad vinculada a la organización del torneo, en momentos en que la guerra en Medio Oriente vuelve a empujar alertas, cambios de rutas y preguntas sobre logística global.
“Lo tomamos día a día” y la idea de un Mundial que no se mueve
Schirgi reconoció que el escenario evoluciona con velocidad y que FIFA lo sigue de cerca. Dijo que trabajan con socios locales e internacionales para evaluar riesgos y que, por ahora, la planificación no cambia.
“Si tuviera una bola de cristal podría decirles qué va a pasar”, sostuvo. Y remarcó la línea de trabajo: monitoreo permanente y decisiones “día a día”, sin abrir la puerta a una postergación.

En esa misma idea, señaló que FIFA espera que todas las selecciones clasificadas puedan competir. El mensaje fue claro: el Mundial seguirá adelante y la estructura del torneo no se toca.
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Un torneo ampliado, tres países y un operativo de otra escala
El Mundial 2026 será el primero con 48 selecciones, un formato que multiplica sedes, traslados y necesidades operativas. El torneo comenzará el 11 de junio y se disputará en Estados Unidos, México y Canadá.
Schirgi habló desde un lugar simbólico: el Centro Internacional de Transmisión (IBC) que se monta en el centro de convenciones de Dallas, una pieza clave del evento, a unos 32 kilómetros del AT&T Stadium, donde se jugarán nueve partidos.
En Dallas, además, se presentó el plan del FIFA Fan Festival, que funcionará 34 días en Fair Park, como “destino central” para hinchas y comunidad local durante el torneo.

Visas, prohibiciones de viaje y la promesa de excepciones
La tensión internacional se cruza con otro frente: las restricciones migratorias. En Estados Unidos rige una prohibición de viaje que alcanza a cuatro países ya clasificados, un dato que suma ruido en la previa del Mundial.
La administración estadounidense, de todos modos, sostiene que hará excepciones para jugadores, directivos y familiares directos. Ese punto aparece como clave para garantizar que los planteles puedan competir.
Schirgi indicó que existe contacto constante con la federación de Irán, aunque evitó dar detalles. La comunicación, en este contexto, funciona como termómetro: seguridad, traslados, documentación y tiempos.

Entradas bajo fuego: precios altos y una ventana extra
El directivo también se refirió al capítulo que incomoda a FIFA desde hace meses: el precio de los tickets. Hubo críticas por valores que llegaron a US$ 8.680 en categoría 1, además de US$ 5.575 en categoría 2 y US$ 4.185 en categoría 3.
Para la primera ronda, se mencionaron topes de US$ 2.735 en categoría 1, US$ 1.940 en categoría 2 y US$ 1.120 en categoría 3, cifras que alimentan el debate sobre acceso y mercado.
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Schirgi explicó que FIFA abrió una ventana adicional de 48 horas para ofrecer alternativas a quienes pidieron una categoría y no obtuvieron cupo: la idea fue proponerles otra ubicación disponible para el mismo partido.
En paralelo, FIFA formalizó un esquema de entradas “Supporter Entry Tier” a US$ 60, con cupos limitados por partido, canalizados a través de federaciones. Es la respuesta institucional ante el ruido por precios.
El mensaje final: “una oportunidad para reunir a todos”
En Dallas, Schirgi también buscó darle un sentido político-cultural al evento. Dijo que, tal como está el mundo hoy, el Mundial puede ser una oportunidad para “reunir a todos”, por su carácter verdaderamente global.
El razonamiento apunta a lo esencial: el torneo como encuentro masivo, incluso cuando el contexto internacional empuja lo contrario. FIFA, por ahora, no habla de planes B con fechas nuevas, sino de sostener el calendario y ajustar el operativo.
Con la guerra como telón de fondo, la frase “demasiado grande” funciona como cierre y como aviso: para la organización, el Mundial 2026 no se posterga. Se prepara, se monitorea y se juega.

