Reforma laboral
Incidentes frente al Congreso: los manifestantes fueron dispersados con camiones hidrantes
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Con el pasar de las horas la tensión aumentó durante una protesta, donde la policía debió despegar un operativo para garantizar la circulación y evitar daños al edificio.
Una protesta realizada este jueves en las inmediaciones del Congreso Nacional terminó con incidentes luego de que fuerzas de seguridad intervinieran para desalojar a los manifestantes mediante el uso de camiones hidrantes. El operativo se desplegó tras registrarse empujones y lanzamientos de objetos, en un contexto de alta tensión política y social.
La protesta y el despliegue policial
Desde el mediodía comenzaron a concentrarse manifestantes en las inmediaciones del Congreso como parte del paro general contra la reforma laboral que se debatía en la Cámara de Diputados, pese a que la conducción de la CGT había llamado a una huelga sin movilización. También hubo manifestantes de las dos CTA y de sectores de izquierda como el Partido Obrero, el MST, el Polo Obrero y el MTR.
Según informaron fuentes oficiales, el operativo policial fue dispuesto para garantizar la circulación y evitar daños al edificio. Pasado el mediodía, se registraron los primeros cruces entre manifestantes y efectivos de seguridad, cuando algunos sectores intentaron avanzar sobre el vallado perimetral.
La protesta realizada este jueves en las inmediaciones del Congreso Nacional terminó con incidentes. Crédito: NA
Algunos de ellos arrojaron botellas y palos contra las fuerzas de seguridad e intentaron derribar una de las vallas. Pese a la intervención, continuaron los disturbios y las fuerzas utilizaron gases para contener la situación. En ese marco, la Policía decidió avanzar con un procedimiento de dispersión utilizando camiones hidrantes.
Pasadas las 18, un grupo de manifestantes logró derribar las vallas del operativo de seguridad. Luego de eso, los agentes lograron acomodar las vallas y lanzaron gases lacrimógenos. En este sentido, personal de la policía aplicó el protocolo antipiquetes, sacando las vallas y buscando detener a los manifestantes.
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Testigos en el lugar señalaron que el agua fue utilizada para despejar la calzada y obligar a los manifestantes a retroceder hacia las veredas, mientras continuaban los forcejeos aislados. No se informaron oficialmente heridos de gravedad, aunque sí se reportaron personas asistidas por personal sanitario por irritación ocular y golpes leves.
Reclamos y versiones contrapuestas
Desde los grupos que participaron de la protesta se denunció un uso excesivo de la fuerza y se cuestionó el accionar policial. Voceros de las organizaciones afirmaron que la manifestación se desarrollaba de manera pacífica hasta que comenzó el avance de los efectivos. “La gente estaba reclamando y la respuesta fue la represión”, expresaron en declaraciones a medios presentes en el lugar.
En cambio, desde las fuerzas de seguridad se sostuvo que el procedimiento respondió a una situación de desborde. Indicaron que hubo intentos de romper el cerco montado alrededor del Congreso y lanzamiento de botellas y otros objetos, lo que obligó a intervenir para restablecer el orden.
El episodio se dio en un contexto de protestas recurrentes en la zona del Congreso, donde suelen confluir reclamos sindicales, sociales y políticos cada vez que se debaten proyectos sensibles en el recinto.
La situación generó además un fuerte impacto en el tránsito del microcentro y zonas cercanas. Crédito: NA
Un escenario de tensión creciente
Los incidentes vuelven a poner en foco la relación entre las fuerzas de seguridad y las manifestaciones públicas en el centro porteño. Mientras sectores oficialistas insisten en la necesidad de garantizar el funcionamiento del Parlamento y la libre circulación, desde organizaciones sociales advierten sobre una política de endurecimiento frente a la protesta.
La situación generó además un fuerte impacto en el tránsito del microcentro y zonas cercanas, con desvíos y demoras durante varias horas. Hacia la tarde, la mayoría de los manifestantes se retiró del lugar y el operativo comenzó a desactivarse de manera progresiva.
Lo ocurrido frente al Congreso refleja el clima de conflictividad que atraviesa la agenda política nacional. En un escenario marcado por reclamos sociales y debates legislativos sensibles, la gestión de la protesta vuelve a ser un punto central de discusión entre autoridades y organizaciones, con el desafío de equilibrar el derecho a manifestarse y el mantenimiento del orden público.

