Medio Oriente
Irán y Estados Unidos negocian en Pakistán para evitar que escale la guerra
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JD Vance y Mohammad Bagher Ghalibaf encabezan encuentros directos en Pakistán bajo mediación local, mientras el alto el fuego sigue bajo presión por Líbano, Ormuz y las exigencias cruzadas.
Estados Unidos e Irán avanzaron este sábado con una segunda ronda de conversaciones en Islamabad, en un intento por sostener la frágil tregua alcanzada tras semanas de guerra y abrir una negociación más amplia. Las delegaciones de ambos países llegaron con funcionarios de máximo nivel y mantuvieron contactos directos en la capital paquistaní, con la posibilidad de extender el intercambio hasta el domingo.
La representación norteamericana está encabezada por el vicepresidente JD Vance, mientras que del lado iraní el principal referente político presente es el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf. Pakistán actúa como mediador y montó un operativo especial en torno al Hotel Serena, el lugar elegido para unas conversaciones que concentran atención global.
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Mohammad Bagher Ghalibaf representa a Teherán en una instancia de diálogo mediada por Pakistán. Foto: Xinhua
Qué se discute en Pakistán
La agenda combina asuntos militares, energéticos y nucleares. Washington busca consolidar la pausa de los combates, reabrir el tránsito por el estrecho de Ormuz y avanzar sobre límites al programa nuclear iraní. Teherán, en cambio, insiste en el desbloqueo de activos, compensaciones por los ataques sufridos y garantías sobre el frente libanés.
Antes del inicio formal, Vance advirtió que la Casa Blanca está dispuesta a negociar “de buena fe”, pero también avisó que no aceptará maniobras dilatorias. Del otro lado, Ghalibaf reiteró la desconfianza iraní hacia Washington y remarcó que aún quedan condiciones pendientes para cualquier entendimiento más estable.
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El Hotel Serena fue blindado para recibir reuniones de alto nivel durante el fin de semana. Foto: Reuters
Líbano y Ormuz, las trabas más delicadas
El principal foco de fricción sigue siendo el alcance real de la tregua. Pakistán sostuvo que el cese al fuego debía abarcar también al Líbano, pero Estados Unidos e Israel lo negaron, y los ataques israelíes sobre territorio libanés en los últimos días dejaron en evidencia esa diferencia de interpretación.
A eso se suma el conflicto por el estrecho de Ormuz, donde la circulación marítima sigue muy reducida. El freno al paso de buques elevó otra vez la tensión energética y mantuvo la presión sobre el mercado petrolero, con el Brent todavía por encima de los niveles previos al inicio de la guerra.
Un fin de semana clave para la tregua
Aunque no hubo anuncio de acuerdo, la continuidad de las reuniones ya marca un dato político fuerte: se trata de un contacto directo de altísimo nivel poco habitual entre ambos gobiernos. Tanto Associated Press como The Guardian señalaron que Islamabad apuesta a que esta instancia derive en un marco más amplio de desescalada.
Por ahora, el resultado concreto sigue abierto. Las partes mantienen demandas incompatibles en varios puntos sensibles, pero la sola decisión de seguir negociando durante el fin de semana deja la puerta abierta a una nueva etapa en un conflicto que todavía se mueve sobre una tregua extremadamente inestable.

