La FIA flexibiliza el límite de costos y abre una nueva batalla estratégica en la Fórmula 1
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Los equipos podrán disponer de un alivio de hasta seis millones de dólares en los costos computables entre 2026 y 2028. La medida busca compensar futuros cambios técnicos y obligará a las escuderías a decidir cuánto utilizar ahora para desarrollar sus autos y cuánto reservar para las próximas temporadas.
La Fórmula 1 también corre cuando sus autos están detenidos. Mientras los pilotos disputan cada posición en la pista, en las fábricas se desarrolla otra competencia, menos visible pero igualmente decisiva: diseñar una mejora, fabricarla y colocarla en el auto antes que los rivales.
Esa carrera de evoluciones será uno de los grandes temas de la segunda mitad de la temporada. Después de 11 fechas y con Mercedes, McLaren, Ferrari y Red Bull separados por diferencias cada vez más pequeñas, una pieza nueva puede cambiar el rendimiento de un auto y modificar el orden de un fin de semana.
El problema es que ninguna escudería dispone de recursos ilimitados. El límite presupuestario obliga a calcular cuánto cuesta cada evolución, en qué momento conviene introducirla y cuánto dinero debe reservarse para el futuro. Gastar demasiado pronto puede ofrecer una ventaja inmediata, pero también dejar al equipo sin capacidad de respuesta durante las últimas carreras.
En medio de esa batalla apareció un nuevo elemento: un margen extraordinario de seis millones de dólares autorizado por la Federación Internacional del Automóvil.
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La FIA les permitirá descontar esa cantidad de los costos que se computan para determinar si cumplieron con el límite presupuestario. En la práctica, tendrán espacio para invertir seis millones adicionales, aunque deberán decidir en qué temporadas utilizarlo.
Gastar ahora o guardar para después. El mecanismo quedó incorporado en el Reglamento Financiero de la Fórmula 1 y está dividido en dos partes.
Los primeros tres millones de dólares podrán repartirse entre 2026 y 2027. Cada equipo tendrá libertad para utilizar la totalidad este año, reservarla para el próximo o dividirla en la proporción que considere conveniente.
Los otros tres millones podrán distribuirse entre 2027 y 2028. La decisión parece contable, pero puede tener consecuencias deportivas profundas. Un equipo que destine el primer tramo completo a 2026 podrá acelerar la producción de nuevas piezas y reforzar su pelea por el campeonato. A cambio, tendrá menos margen para responder a las modificaciones que necesitará el auto durante las próximas temporadas.
Quien elija un camino más conservador resignará parte de esa capacidad inmediata, pero llegará mejor preparado a los cambios que se aproximan.
El reglamento establece, además, que los equipos deberán informar a la Administración del Límite de Costos cómo distribuirán el primer tramo antes del 30 de noviembre de 2026. Si no lo hacen, la FIA aplicará automáticamente una división en partes iguales: 1,5 millones para este año y 1,5 millones para 2027.
Aunque el beneficio alcanza a toda la parrilla, adquiere una importancia especial para los cuatro equipos que pelean adelante. En una temporada tan ajustada, la manera en que Mercedes, McLaren, Ferrari y Red Bull administren ese margen podría ser tan importante como el trabajo realizado en el túnel de viento.
Por qué la FIA abrió ese margen. El reglamento introducido en 2026 estableció un reparto cercano al 50% entre la energía generada por el motor de combustión y la procedente del sistema eléctrico. Sin embargo, las primeras experiencias mostraron que los autos podían quedar demasiado limitados por la disponibilidad de energía en determinadas situaciones.
Para corregirlo, la categoría acordó aumentar progresivamente la participación del motor de combustión. El cambio se conseguirá, principalmente, mediante un mayor flujo de combustible: aproximadamente un 5% adicional en 2027 y un 13% en 2028.
Ese incremento permitirá disponer de más energía, pero también elevará el consumo. Como consecuencia, algunos autos podrían necesitar depósitos de combustible de mayor capacidad, algo que no se resuelve simplemente modificando una pieza. El tanque está integrado en la estructura del auto y cualquier aumento puede obligar a rediseñar parte del chasis.
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Varios equipos proyectaban conservar en 2027 los chasis utilizados durante esta temporada para reducir costos. Si mantienen también el tamaño actual del depósito, podrían tener dificultades para completar algunas carreras con el nuevo consumo. Si deciden construir una estructura diferente, deberán asumir un gasto que originalmente no estaba previsto.
Los seis millones extraordinarios buscan compensar, al menos parcialmente, ese trabajo adicional.
La FIA también incorporó una solución deportiva para 2027: podrá reducir hasta cuatro vueltas la distancia de determinados Grandes Premios. Además, tendrá la posibilidad de limitar el número de giros de reconocimiento que realizan los pilotos antes de ubicarse en la parrilla.
Esto no significa que todas las carreras serán más cortas. La Federación analizará cada caso y deberá comunicar con anticipación la distancia prevista. La herramienta estará disponible para evitar que un equipo quede imposibilitado de completar un Gran Premio por haber conservado un depósito de menor capacidad.
Cuatro equipos, cuatro estrategias
Mercedes llegó al receso como la referencia del campeonato sin haber desplegado un programa especialmente agresivo de evoluciones. Su principal paquete apareció en Canadá y, desde entonces, introdujo ajustes más pequeños.
La estrategia fue deliberada. El equipo de Toto Wolff prefirió administrar sus recursos durante la primera parte del año para conservar capacidad de reacción en el tramo decisivo. Desde la escudería ya anticiparon que hay nuevas piezas avanzando en el proceso de producción y que una actualización importante podría aparecer después del receso.
McLaren eligió otro camino. El MCL40 comenzó la temporada por detrás de Mercedes, pero los cambios introducidos durante el año le permitieron ganar carreras y volver a luchar regularmente en las posiciones principales.
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La victoria de Lando Norris en Hungría confirmó el efecto de las últimas evoluciones. Andrea Stella sostuvo que el salto de rendimiento observado en Budapest estuvo directamente relacionado con las piezas nuevas y reconoció que la batalla de desarrollo continuará hasta el final. La segunda parte de ese paquete está prevista para Zandvoort.
Ferrari fue uno de los equipos más activos. La frecuencia de sus modificaciones incluso despertó la sorpresa de Toto Wolff, quien planteó que mantener semejante ritmo debería consumir rápidamente el presupuesto disponible.
La filosofía de Ferrari es clara: si una mejora puede aportar algunas décimas, conviene colocarla cuanto antes para aprovecharla durante una mayor cantidad de carreras. Por su agresividad y sus aspiraciones al título, aparece como uno de los candidatos a utilizar parte del margen extraordinario durante 2026.
Red Bull también realizó un esfuerzo intenso. El equipo comenzó el campeonato con una desventaja cercana a un segundo y consiguió reducirla hasta quedar a pocas décimas de los líderes.
Laurent Mekies admitió, sin embargo, que será difícil conservar el mismo ritmo durante toda la segunda mitad. Red Bull desarrolló su auto hasta la última carrera de 2025 y volvió a trabajar con intensidad desde el comienzo de esta temporada. En algún momento deberá comenzar a trasladar recursos hacia su proyecto de 2027.
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Las evoluciones no garantizan resultados. Una pieza puede comportarse de manera diferente a lo previsto, alterar el equilibrio del auto o necesitar varias carreras de ajustes antes de entregar todo su rendimiento.
Los equipos deben elegir correctamente qué desarrollar, cuándo producirlo y en qué circuito estrenarlo. También necesitan conservar dinero para reaccionar si un rival encuentra una solución inesperada.
Los seis millones autorizados por la FIA agregaron una nueva variable. Utilizarlos ahora puede ofrecer las décimas necesarias para ganar el campeonato de 2026. Guardarlos puede evitar problemas cuando los cambios de combustible y chasis entren plenamente en escena.
La lucha por el título se resolverá los domingos, frente al público y con los pilotos como protagonistas. Pero una parte del resultado ya se está jugando lejos de los circuitos, entre oficinas de diseño, túneles de viento y máquinas de producción. En una Fórmula 1 tan pareja, el campeón también puede ser quien administre mejor la carrera que nadie ve.
