Medio Ambiente
La fuerte apuesta de Rosario para transformar más residuos en compost
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La ciudad promueve el compostaje en hogares, instituciones y espacios colectivos para disminuir el volumen de residuos que llegan al relleno sanitario. Ya sumó a 98 instituciones y capacitó a más de 2.500 familias, apuntando a reciclar la fracción orgánica de los residuos diarios que son responsables de 20% de los gases de efecto invernadero.
(Por Agustín Aranda) - En Rosario se generan 800 toneladas de residuos por día. De ese total, alrededor del 60% corresponde a residuos orgánicos, es decir, restos de alimentos y otros materiales biodegradables que son los responsables del 20% de los gases de efecto invernadero de la ciudad y que pueden transformarse en compost, es decir, nueva tierra.
Para intervenir sobre esa fracción mayoritaria y reducir su impacto ambiental, la Municipalidad impulsa el programa Comunidad Orgánica, donde capacita, acompaña y entrega composteras a hogares, instituciones y espacios colectivos.
“Promovemos una práctica ancestral porque, que los residuos vuelvan al ciclo de la naturaleza, es algo que ya estaba en la cultura y que lo perdimos en la vida urbana”, dice a Mirador Provincial, Andrea Paoloni, directora general de Acción Climática del municipio rosarino.
Cambiar hábitos y derribar mitos
El programa combina instancias de formación con el acompañamiento posterior para sostener la práctica. En ese proceso, uno de los principales desafíos aparece en las percepciones previas sobre el compostaje.
“Muchas veces lo que juega en contra es el desconocimiento del proceso de compostaje. Hay muchos mitos alrededor del compost que da olor y, en realidad, si uno hace bien el compost no tiene por qué dar mal olor, ni tener bichos, ni tener mosquitas”, dice la funcionaria a cargo del programa.
Las capacitaciones abordan el equilibrio entre materiales húmedos y secos, la aireación y el mantenimiento, aspectos clave para el funcionamiento del sistema en distintos tipos de viviendas, incluso en espacios reducidos. Actualmente, 98 instituciones están adheridas al programa, entre ellas escuelas, bibliotecas, clubes, centros culturales, vecinales y centros de salud. La mitad son establecimientos educativos.
Cómo funciona el programa Comunidad orgánica
Todo comienza con la inscripción en un formulario y continúa con una evaluación del equipo municipal, que luego realiza una visita para definir el espacio de instalación de la compostera institucional, de 200 litros, y coordinar las capacitaciones.
En el caso de las escuelas, la formación se realiza con todo el cuerpo docente y se entregan materiales pedagógicos para trabajar el tema en el aula. El acompañamiento continúa a lo largo del tiempo con instancias de seguimiento y refuerzo.
“Siempre hay uno o dos interesados por institución. Siempre buscamos un referente en la institución que es el que nos informa o el que nos avisa si hay algún problema”, señala Paoloni.
En el caso de los hogares el camino puede iniciarse escribiendo al correo [email protected] y ese contacto deriva en capacitaciones y la entrega de composteras domiciliarias con una capacidad de 20 litros.
En los últimos tres años, unas 2.700 familias participaron de las capacitaciones, que se organizan en dos encuentros: uno introductorio sobre el marco ambiental y otro orientado a la práctica.
El programa también incluye experiencias en consorcios, una modalidad que requiere la participación de todas las familias para garantizar el funcionamiento del sistema, y que, según Paoloni, suele ser más difícil por la diversidad de personas y prácticas culturales respecto a los residuos.
Una práctica colectiva
“En los últimos años ha cambiado mucho la conciencia ambiental. Creo que la crisis climática se está presentando ya como una urgencia en la que todos tenemos que participar de alguna manera. El compostaje nos invita siempre a trabajar con otros. Es una actividad colectiva”, explica Paoloni, y completa: “No es como un hábito individual para hacer en mi casa y quedarme tranquilo, sino como un hábito colectivo que colabora en la mejora de nuestra calidad de vida como sociedad”

