Un mail filtrado de Washington
Malvinas y la posición de EE.UU.: secuencia de la renovada tensión entre Argentina y el Reino Unido
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Una publicación de Reuters sobre un supuesto correo electrónico del Pentágono evaluando revisar la neutralidad de Estados Unidos desató cruces entre el gobierno de Milei y la administración británica. La guerra con Irán como telón de fondo.
La posibilidad de que Estados Unidos dé un giro en la postura sobre las Islas Malvinas desató una jornada de idas y vueltas entre los gobiernos de la Argentina y del Reino Unido, con la guerra en Medio Oriente como telón de fondo.
La versión sobre la posición diplomática de la Casa Blanca surgió de una publicación de la agencia internacional Reuters, señalando que un correo del Pentágono advertía que podría revisar su tradicional neutralidad y evaluar algún tipo de apoyo al reclamo argentino ante la negativa británica de cooperar en la guerra contra Irán.
Aunque la autenticidad del correo no fue verificada oficialmente, las administraciones del presidente Javier Milei y del primer ministro Keir Starmer se cruzaron mediante declaraciones públicas en torno a esa versión.
El mandatario argentino reafirmó la posición sobre Malvinas y los espacios marítimos circundantes. “Las Malvinas fueron, son y siempre serán argentinas”, escribió Milei replicando un texto difundido por el canciller Pablo Quirno, quien recordó los derechos soberanos argentinos frente a la ocupación británica de 1833 a la que calificó como “un acto de fuerza contrario al derecho internacional” que dio inicio a una situación colonial.

El canciller Quirno junto al presidente Milei.
Además, en su comunicado, el Ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto denunció actividades de exploración y explotación de recursos en la zona marítima, citando la “Decisión Final de Inversión” anunciada para el yacimiento Sea Lion, y advirtió que esas acciones buscan desconocer los derechos soberanos de Argentina y violan resoluciones de las Naciones Unidas.
Quirno recordó que la Asamblea General de las Naciones Unidas, mediante la resolución 2065 (XX), instó a Argentina y al reino unido a resolver la disputa por la vía de negociaciones bilaterales y mencionó el respaldo reiterado de organismos como el Comité Especial de Descolonización (C24), la OEA, el Mercosur, la CELAC, el Consenso de Brasilia y el Grupo de los 77 y China.
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La reacción británica
La administración británica rechazó cuestionamientos sobre la soberanía británica en las Islas y sostuvo que la autodeterminación de los habitantes isleños y la soberanía del Reino Unido no están en cuestión, según el portavoz de la oficina del primer ministro Keir Starmer.
“El tema de las islas Malvinas y su soberanía británica, con el derecho de los isleños a la autodeterminación, no están en cuestión, y así lo hemos expresado de forma clara y consistente”, declaró el portavoz de la oficina del primer ministro Keir Starmer.
El portavoz gubernamental británico recordó, además, el referéndum celebrado en las islas en 2013, en el que el 98 % de los votantes se pronunció a favor de permanecer como territorio británico de ultramar, consulta que Argentina, que reclama la soberanía sobre el archipiélago situado a unos 500 kilómetros de sus costas continentales, no reconoció.

El primer ministro británico, Keir Starmer. Foto: Xinhua / Lauren Hurley.
La respuesta británica llegó luego de que medios británicos y agencias internacionales reprodujeran la filtración sobre el correo del pentágono; esa información incluyó opciones de represalia de Washington contra aliados de la OTAN que no apoyaron su política frente a Irán, con menciones explícitas a las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.
Por su parte, la canciller británica, Yvette Cooper, afirmó que la soberanía de las Islas Malvinas reside en Gran Bretaña. “Las Islas Malvinas son británicas: la soberanía reside en el Reino Unido, pero la autodeterminación corresponde a los isleños”, señaló la funcionaria británica.
Asimismo, Cooper reforzó esa postura en su cuenta de X y citó lo expresado por el parlamentario Stephen Doughty: “Como Stephen Doughty reiteró esta semana en el Parlamento, nuestro compromiso con las Malvinas es inquebrantable”.
La presión de Washington
La tensión derivada de la versión sobre el eventual apoyo norteamericano generó cruces diplomáticos con Londres en el marco de la agresiva política exterior implementada por Washington, y dejó planteada la expectativa institucional sobre si ese contexto alterará la tradicional neutralidad estadounidense frente a la disputa de soberanía.
El correo, cuya autenticidad no fue verificada de manera oficial, detalla una serie de medidas que Estados Unidos podría adoptar contra España y el Reino Unido como represalia por la falta de alineamiento de ambos países con la política exterior de la administración del presidente Donald Trump.
La información —originalmente difundida por la agencia Reuters— detalla que Washington evalúa reconsiderar su posición sobre las llamadas “posesiones imperiales” europeas. En este contexto, el apoyo a la administración británica en el archipiélago del Atlántico Sur estaría bajo revisión como parte de una serie de sanciones diplomáticas.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Foto: REUTERS / Kylie Cooper.
Actualmente, el departamento de estado de Estados Unidos mantiene en su sitio oficial que las Islas se hallan bajo administración británica pero reconoce la reivindicación argentina, y la filtración sugirió que esa postura podría revisarse como instrumento de presión sobre el Reino Unido, según las coberturas reproducidas por la prensa.
Este posible viraje en la política exterior estadounidense coincide con un momento de máxima sintonía entre la Casa Blanca y el gobierno de Milei. Esta semana, al concluir su visita al país, el subsecretario de Estado para temas de Seguridad Internacional, Thomas G. DiNanno, elogió el “compromiso de Argentina para enfrentar el terrorismo respaldado por Irán” y anticipó una ampliación en la asistencia de equipamiento militar, ciberdefensa y adiestramiento para las fuerzas locales.
Más allá de las versiones y declaraciones, el estado del conflicto mantiene a la Argentina reclamando la soberanía y al Reino Unido sosteniendo su administración de las Islas, mientras Estados Unidos ejerce presión internacional buscando el respaldo europeo en la intervención militar que lleva adelante sobre Irán.

