Nuevo impulso a los créditos hipotecarios: cuánto se podrá pedir y cuáles serán las condiciones
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El Gobierno nacional anunció un programa de hasta $2 billones para ampliar el financiamiento destinado a la primera vivienda. Los préstamos tendrán un tope equivalente a 150.000 UVA, un plazo mínimo de 15 años y una tasa máxima de UVA más 7,5%.
El acceso a la vivienda propia vuelve a estar en el centro de la agenda económica. Con los precios de las propiedades y los ingresos familiares como principales obstáculos, los créditos hipotecarios aparecen nuevamente como una herramienta clave para quienes buscan comprar una casa o departamento.
En este contexto, el Gobierno avanza con un nuevo plan que busca ampliar el financiamiento disponible y modificar algunas de las condiciones bajo las cuales se otorgan estos préstamos.
La propuesta genera especial interés entre quienes están evaluando comprar una propiedad y necesitan saber una cuestión básica antes de comenzar la búsqueda: cuánto dinero podrán pedir prestado y qué requisitos deberán cumplir para acceder al crédito.
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¿Qué busca cambiar el nuevo plan de créditos hipotecarios?
El objetivo central de la iniciativa es ampliar el acceso al financiamiento para vivienda y facilitar que más familias puedan afrontar la compra de una propiedad mediante cuotas de largo plazo.
Los créditos hipotecarios tienen una particularidad frente a otros préstamos bancarios: permiten financiar una parte importante del valor de una vivienda y devolver el dinero durante varios años.
Sin embargo, justamente por tratarse de operaciones de largo plazo, los bancos deben evaluar con especial cuidado los ingresos del solicitante, su capacidad de pago y el valor de la propiedad que quedará como garantía.
El nuevo esquema apunta a generar condiciones que permitan que más personas puedan acceder a ese financiamiento.
Para quienes estén pensando en sacar un crédito, hay una diferencia importante que conviene tener en cuenta: el monto máximo que una persona puede solicitar no necesariamente coincide con el precio total de la vivienda que quiere comprar.
En general, el banco financia un porcentaje del valor de la propiedad y el comprador debe contar con dinero propio para cubrir el resto, además de los gastos asociados a la operación.
Por eso, antes de comenzar a buscar una vivienda, es fundamental conocer cuál sería la capacidad de endeudamiento de cada familia.
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¿Cuánto dinero se podrá pedir?
Uno de los principales interrogantes que genera el nuevo plan es precisamente el monto que podrán solicitar los interesados.
La cifra final dependerá de las condiciones que establezcan las entidades financieras y, especialmente, de los ingresos demostrables de cada solicitante.
En los créditos hipotecarios, el banco analiza cuánto dinero ingresa mensualmente al hogar y determina qué porcentaje puede destinarse al pago de la cuota. También se consideran otros préstamos vigentes, tarjetas de crédito y compromisos financieros.
Esto significa que dos personas que quieran comprar exactamente la misma propiedad pueden acceder a montos de crédito diferentes.
La capacidad de pago es uno de los factores determinantes. Cuanto mayor sea el ingreso familiar y menor sea el nivel de endeudamiento previo, mayor puede ser el monto al que se acceda, siempre dentro de los límites establecidos por cada banco.
Además, el valor de la propiedad también influye porque el inmueble funciona como garantía del préstamo.
Por eso, el monto que finalmente se pueda pedir dependerá de una combinación de factores: ingresos, edad, historial financiero, nivel de endeudamiento, valor de la vivienda y porcentaje que la entidad esté dispuesta a financiar.
¿Cómo funcionará el crédito hipotecario?
El mecanismo es similar al de otros créditos hipotecarios: el banco entrega el dinero para la compra de una propiedad y el cliente devuelve ese monto mediante cuotas durante un período determinado.
La vivienda queda hipotecada como garantía hasta que se cancela la totalidad de la deuda.
Uno de los puntos que los futuros compradores deberán analizar con mayor atención es cómo se actualiza la cuota.
En Argentina, muchos créditos hipotecarios actuales están expresados en UVA, una unidad cuyo valor se actualiza de acuerdo con la inflación. En esos casos, la cuota y el saldo de capital evolucionan en función del valor de la UVA.
Por eso, mirar únicamente el valor de la primera cuota puede resultar engañoso. Antes de asumir una deuda a 15, 20 o 30 años es necesario entender cómo puede evolucionar el pago mensual y qué ocurriría si los ingres del hogar crecen a un ritmo diferente al de la cuota.
El nuevo plan deberá definir precisamente cuáles serán las condiciones aplicables y qué alternativas estarán disponibles para los potenciales compradores.
¿Quiénes podrán acceder?
El acceso estará sujeto a los requisitos que establezcan las entidades participantes.
Como ocurre con cualquier préstamo bancario, será necesario demostrar ingresos y contar con una situación crediticia que permita afrontar la deuda.
Los bancos también tendrán en cuenta la edad del solicitante. Esto se debe a que el plazo del crédito puede extenderse durante varias décadas y la entidad debe evaluar que el préstamo pueda ser cancelado dentro del período establecido.
Para una familia, además, puede ser posible sumar ingresos de más de una persona para mejorar la capacidad de financiamiento, dependiendo de las condiciones particulares del banco.
Por eso, quienes estén interesados deberían comenzar por calcular cuánto dinero pueden destinar mensualmente al pago de una cuota sin comprometer el resto de los gastos del hogar.
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Qué hay que mirar antes de sacar un crédito hipotecario
La posibilidad de acceder a un préstamo para comprar una vivienda puede resultar atractiva, pero se trata de una decisión financiera de largo plazo.
Antes de firmar, conviene comparar distintas alternativas y no quedarse solamente con el monto de la cuota inicial.
Entre los principales puntos a revisar aparecen:
El monto total que presta el banco.
El porcentaje del valor de la propiedad que financia.
La cantidad de años del préstamo.
El sistema de actualización de la cuota.
La tasa de interés.
El costo financiero total.
Los seguros y otros gastos incluidos.
Las condiciones para cancelar anticipadamente la deuda.
Los requisitos de ingresos y antigüedad laboral.
Qué sucede si el ingreso familiar disminuye durante el período del crédito.
También es importante contemplar los gastos que aparecen al momento de comprar una propiedad. Escritura, impuestos, honorarios, gastos administrativos y otros costos pueden representar una suma significativa que no necesariamente queda cubierta por el crédito.

