Escenario excepcional
Pese a Vaca Muerta, se dispara el costo de importar gas natural licuado para el invierno
:format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2026/04/gas_natural_licuado.webp)
La irrupción del conflicto bélico en Medio Oriente alteró las previsiones anuales para el sector energético en el país, generando un escenario de precios internacionales inestables y al alza.
Argentina deberá importar al menos catorce buques de gas natural licuado (GNL) durante el próximo invierno, a pesar del significativo desarrollo de Vaca Muerta, debido a persistentes limitaciones en la infraestructura de transporte por gasoductos. Esta necesidad eleva los costos energéticos del país, ya que el combustible se adquiere en un mercado internacional altamente volátil y encarecido por el actual conflicto bélico. La situación subraya un desafío estructural para el abastecimiento energético nacional.
La irrupción del conflicto bélico en Medio Oriente ha alterado las previsiones anuales para el sector energético en Argentina, generando un escenario de precios internacionales inestables y al alza. Si bien la posición del país ha mejorado en cuanto a la cobertura de sus necesidades energéticas, con proyecciones de convertirse en un exportador significativo en el futuro, la coyuntura para los próximos meses se presenta compleja.
Paradójicamente, las mayores dificultades surgen en el ámbito de su principal fortaleza: el gas natural. La novedad más relevante es el drástico aumento del precio global del GNL (Gas Natural Licuado), un recurso que Argentina aún debe importar durante el invierno, aunque en volúmenes considerablemente menores que en años anteriores.
Este incremento del GNL, esencial para el mercado global, ha elevado el valor a 17 dólares el MBTU (unidad de medida del poder calórico del combustible), superando con creces los 13 dólares pronosticados antes del conflicto. Las proyecciones más pesimistas indican que este precio podría escalar hasta los 25 dólares.
Avances
Argentina ha logrado una notable reducción en sus necesidades de importación de GNL, pasando de requerir la carga de más de 100 buques en 2014 a lo largo del año a tan solo 27 en 2025, concentradas en el período invernal. Este progreso es atribuible a dos factores clave: la exploración y explotación de Vaca Muerta (impulsada significativamente por la expropiación de YPF) y las mejoras en la infraestructura de la red de gasoductos.
Sin embargo, a pesar de la capacidad de producción y exportación, la importación de GNL sigue siendo necesaria debido a un significativo rezago del sistema de transporte de gas en relación con la capacidad productiva. Los gasoductos deben conectar los yacimientos de Neuquén con los centros de consumo industrial y urbano, así como con el puerto del Golfo San Matías, en Río Negro, para la licuefacción y posterior embarque de GNL. Este proyecto, con la participación de YPF en sociedad con empresas privadas como Southern Energy, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar, prevé licuar 26 millones de metros cúbicos diarios y exportar hasta 6 millones de toneladas de GNL al año.
Desafío
La política energética argentina, orientada a que el precio del gas natural refleje sus costos y que se reconozca a las petroleras el valor internacional, convierte los recientes aumentos en el mercado global en un factor de preocupación.
En este contexto, el Gobierno argentino ha tomado la decisión de incorporar un intermediario privado en las compras de gas que el país realiza desde hace décadas para satisfacer sus necesidades de gas natural mediante cargamentos de GNL. Esta medida, en línea con la filosofía de retirar al Estado de regulaciones y funciones que pueden ser cubiertas por empresas privadas, se extiende ahora a la importación anual de GNL para cubrir los requerimientos internos, especialmente durante el invierno.
Para llevar a cabo esta iniciativa, la Nación lanzó una licitación internacional. El lunes 6 de abril se presentaron dos oferentes con sus sobres de precisiones técnicas. La Secretaría de Energía dispondrá de una semana para analizar estas presentaciones de precalificación. Se estima que el 13 de abril se presentarán las ofertas económicas y que la adjudicación se concretará 24 horas después.
La determinación de incorporar una compañía privada a este proceso de compra, lo que implica un costo adicional hasta ahora inexistente, fue tomada en febrero de este año, es decir, un mes antes del inicio de las hostilidades en Medio Oriente.
La base jurídica de esta decisión se sustenta en el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) número 55 de 2023. Los pliegos de la licitación contemplan el riesgo de que una única empresa contrate el gas a importar en nombre del país. Por esta razón, se establecen precios máximos vinculados al precio mundial del gas, a los que se suman los costos y ganancias del operador-comercializador. Este tope aplicará para el abastecimiento durante los próximos dos períodos invernales, este año y 2027, con el objetivo de «evitar las consecuencias negativas que podrían derivar de tal situación monopólica», según se especifica en la convocatoria.

