Precios mayoristas: en junio subieron 1,1%, uno de los registros más bajos del último ciclo
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El INDEC dio a conocer los datos del Sistema de índices de precios mayoristas correspondientes al mes pasado, confirmando un fuerte freno en la cadena de suministros y costos de fabricación.
La estabilización de las variables macroeconómicas de Argentina sumó este mes un hito de gran relevancia para el sector productivo y comercial de la República Argentina. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publicó su informe mensual sobre los Precios Mayoristas del mes de junio de 2026, revelando que el Índice de Precios Internos al Por Mayor (IPIM) registró un incremento de tan solo el 1,1% en comparación con el mes de mayo.
Este resultado marca uno de los registros mensuales más bajas del último ciclo y ratifica que la desaceleración inflacionaria no es un fenómeno aislado de las góndolas, sino un proceso estructural sólidamente asentado en las etapas previas de comercialización.
El dato adquiere una dimensión aún mayor al analizar las series de largo plazo. En los doce meses transcurridos desde junio del año pasado, el IPIM acumuló un alza del 33,7%, una cifra impensada en períodos previos de alta volatilidad. Asimismo, durante la primera mitad del año en curso, el indicador acumula una suba de 15,6%, brindando un marco de certidumbre clave para la previsibilidad de los contratos comerciales, los presupuestos industriales y la planificación logística en toda la cadena interna.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publicó su informe mensual sobre los Precios Mayoristas del mes de junio de 2026.
El desglose de los datos: comportamiento de la producción local y externa
Al adentrarse en la composición del índice, el comportamiento de los bienes de origen nacional se diferenció notablemente de la evolución de aquellos provenientes del sector externo. Los productos nacionales mostraron una notable estabilidad con una suba del 1,0% mensual.
Dentro de este universo, los productos primarios —históricamente caracterizados por su alta volatilidad debido a factores climáticos y estacionales— registraron una contracción del -1,2%. Esta baja actuó como un potente contrapeso frente a los incrementos registrados en los productos manufacturados, que subieron un 1,6%, y en la energía eléctrica, que tuvo un reajuste técnico del 6,6% en el período bajo análisis.
En contraposición, los productos importados exhibieron una tasa de variación superior, situándose en un incremento mensual del 2,3%. Si bien este registro duplica la tasa general del IPIM, se mantiene en niveles sumamente ordenados que no amenazan la estabilidad macroeconómica global, respondiendo en gran medida al reordenamiento cambiario y a las variaciones estacionales de los fletes internacionales.

Los productos nacionales mostraron una notable estabilidad con una suba del 1,0% mensual.
Análisis de los índices complementarios: IPIB e IPP
Para profundizar el rigor técnico del monitoreo de costos, el INDEC computa el Índice de Precios Básicos al por Mayor (IPIB) y el Índice de Precios Básicos del Productor (IPP). Las metodologías se diferencian según la carga impositiva y el destino de los bienes. El IPIB, que excluye el impacto impositivo del índice general pero mantiene la misma estructura de cobertura (bienes nacionales e importados), arrojó también una suba de 1,1% en junio, con un recorrido interanual de 33,0% y un acumulado semestral de 14,6%.
Por otro lado, el IPP evalúa exclusivamente la variación de los precios de los bienes producidos localmente, dejando fuera de la ecuación tanto el costo de las importaciones como el impacto fiscal. Este indicador también marcó un incremento del 1,1% mensual, acumulando una variación interanual del 34,0% y una variación semestral de 14,5%. La alineación casi matemática de los tres índices en torno al 1,1% refleja la homogeneidad y consistencia del proceso de desinflación en el aparato productivo nacional.
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La contención de los valores en la cima de la pirámide de comercialización otorga un respiro estratégico a las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) de la provincia de Santa Fe y de toda la región litoral. Con costos de insumos que se mueven a un ritmo predecible, los industriales y comerciantes pueden estructurar listas de precios estables, eliminar los recargos preventivos por "cobertura" ante la incertidumbre y enfocar sus esfuerzos en la recuperación de los volúmenes de venta y la productividad laboral.
En conclusión, el comportamiento de las variables de precios mayoristas durante el mes de junio aporta fundamentos sólidos a las estimaciones privadas más optimistas para el segundo semestre de 2026. Al disiparse la presión de los costos sobre las fábricas y los centros logísticos, se consolida un piso de certidumbre cambiaria y monetaria que robustece el poder adquisitivo y allana el terreno para una recomposición ordenada de la actividad económica general.

