Anécdotas que sobreviven
Rafaela y Malvinas: la historia de la carta que trascendió las décadas
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El excombatiente Osmar Barranou contó la historia de la carta que respondió a una pequeña alumno de la escuela primaria y con la que se reencontró muchos años después.
(Por Tomás Bertero) - Osmar Barranou, ex combatiente de Malvinas, rememoró una faceta poco conocida de la guerra: el masivo envío de cartas de aliento que llegaban a los soldados desde escuelas de toda Argentina. Décadas después, una de sus propias respuestas manuscritas, dirigida a una joven rafaelina, reapareció, sorprendiendo al veterano que había olvidado por completo haberla escrito.
El valor de las cartas en Malvinas
En el contexto de la Guerra de las Islas Malvinas, cuando la incertidumbre y la distancia marcaban el día a día, las palabras escritas se convirtieron en un puente fundamental. Cartas y telegramas transportaban el afecto de las familias, la esperanza de los amigos y los relatos cotidianos, forjando vínculos humanos inesperados que hoy perduran como testimonio de una época de dolor y solidaridad.
Uno de estos testimonios es la carta a la que accedió Radio Rafaela. Junto a su sobre, se conserva la respuesta manuscrita de Osmar Barranou, quien, con apenas 19 años y desde las islas, respondió a Lylyan Ojeda, una joven rafaelina que, sin conocerlo, le había enviado palabras de aliento desde su escuela.
El recuerdo de los mensajes que llegaban a las islas
Héctor Osmar Barranou, ex combatiente, rememoró para este medio una escena que aún lo conmueve: la llegada de bolsas de cartas desde distintos puntos del país, portando aliento para los soldados. A más de cuatro décadas del conflicto, Barranou compartió esa experiencia y la sorpresa de la reaparición de una carta suya que había olvidado por completo. «Por este medio, estar en contacto con ustedes y muy agradecido por poder compartir la parte de esa carta», expresó al inicio de su relato, visiblemente emocionado.
Barranou recordó que, durante la guerra, llegaban numerosos mensajes escritos por alumnos de diversas escuelas argentinas. Estas cartas eran distribuidas entre los soldados en medio de la rutina y las exigencias del frente. «De tantas que había, había que agarrar una y después seguir bajando a los soldados de la isla, las bolsas de cartas», relató. Cada soldado tomaba una y, si el tiempo lo permitía, intentaba responder. «Cada soldado agarraba una y después veía si la podía contestar, según el tiempo que uno tenía para poder escribir la carta», explicó.
Sobre la carta en particular que le tocó responder, Barranou destacó: «Hermosa la carta». Para él, esos mensajes tenían una carga emocional inmensa: «Las letras de aliento que mandaban los chicos, de las escuelas, todo, agradeciendo todo, pero muy, muy emotivo, muy lindo, la verdad, muy lindo», afirmó.
La carta olvidada que reapareció décadas después
Lo más sorprendente de esta historia es que Barranou había olvidado por completo aquella respuesta. Fue «hace como tres años», según precisó, cuando volvió a tener noticias de esa carta. «Yo ni por las tapas me acordaba, ni idea tenía de la carta, ni sabía si había escrito una carta, si había mandado una carta, si había llegado la carta. Nada, nada», expresó sobre su total sorpresa.
Colegas de Radio Rafaela fueron quienes lo ubicaron y le mostraron el material. «Cuando me llamaron de ahí, creo que colegas de ustedes, y me mostraron la carta, me mandaron la foto de la carta», contó Barranou. Recién en ese momento comenzó a reconstruir la memoria. «Ahí sí me empecé a acordar de que la había escrito, pero no me acordaba, no me acordaba ni a quién, ni si había llegado a destino, nada, para nada», señaló. La reaparición de la carta tuvo un efecto profundo: «Fue como un poquito despertar a la memoria», definió.
En este sentido, valoró la oportunidad de revisitar su historia y compartirla. «Todavía agradecido, bueno, yo en mi caso, como muchos de mis compañeros, colegas, camaradas, dar las gracias a Dios por estar y poder contar mi historia», manifestó, añadiendo que hacerlo en el contexto actual con los medios tiene un valor especial.
Una vida en Henderson y un vínculo que el tiempo diluyó
Actualmente, Barranou reside en Henderson, su localidad natal. «Yo vivo en un pueblo chico, en Henderson, pueblo de 13.000 habitantes, pueblo que nos conocemos todos», detalló. Respecto a Lylyan Ojeda, destinataria de su carta, explicó que nunca retomó el contacto. «Yo con Lylyan no volví a tener contacto», afirmó, reiterando que desconocía el destino de aquel mensaje.
Según le informaron posteriormente, la carta habría aparecido de manera casual durante una mudanza. «Me hicieron saber que se había encontrado una carta, que estaban haciendo una mudanza», recordó. Más allá de esta reconstrucción, el impacto del hallazgo inesperado fue lo más significativo para él, permitiendo que esta historia de palabras que iban y venían, llevando calor humano en medio de la guerra, emergiera como una segunda lectura de Malvinas.

