Sancti Spiritu: una vez más el SAMCo local sigue dando que hablar
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Carta de familiares de Miguel Larregina
Si no es la ambulancia es la falta de médico, y seguimos escuchando quejas de vecinos que requieren los servicios. Toda la población necesita del hospital; los que tienen medios propios para trasladarse a otro lugar y los que no lo tienen. Urgencias y accidentes no tienen horario ni tampoco tiempo de espera.
Antes de las elecciones, tuvimos la ingrata noticia de que nos cambiaran una ambulancia en óptimas condiciones por una que prometieron 0 Km., trayendo una modelo muchos años más antigua y con importantes problemas mecánicos, lo que motivó la reacción de la población levantando firmas para que devolvieran la que se habían llevado o trajeran una 0 Km. como habían prometido en campaña.
Luego de los reclamos no devolvieron la que estaba, se llevaron la que habían traído suplantándola por otra unos pocos modelos más nuevos, pero en condiciones similares, no siendo de utilidad. El miércoles 23 de marzo del corriente año se cumplió un mes de un accidente en un campo de la localidad, en el cual una persona cayó desvanecida de su caballo presentando corte sangrante en la sien. Dicho hecho ocurrió a las 08:00 hs. solicitando los familiares la ambulancia al Samco, arribando al lugar a las 08:50 hs., quedando varada en el campo por no poder ponerla en marcha nuevamente, lo que motivó solicitar colaboración a Bomberos quienes inmediatamente se hicieron presentes en el lugar en su Unidad de Rescate, colocando al paciente en su tabla, sujetándolo y colocando el cuello ortopédico, mientras intentan darle marcha nuevamente a la ambulancia. Una vez logrado, avanza 1.000 metros y vuelve a quedar inutilizada, por lo que es trasladado hasta el hospital en la Unidad Bomberil.
Una vez arribado al nosocomio, se lo ubica en una habitación contigua al vacunatorio, colocándole un suero. El Médico Director lo vio sin evaluar las condiciones del paciente, expresándole a la familia que “se quedaran tranquilos porque estaba bajo un techo sanitario”. El paciente, siendo de riesgo por poseer patologías previas, queda a la buena de Dios sin poder ser trasladado a Rufino, donde lo habían derivado.
Pasaron 2 horas de su arribo al hospital, sin que un médico lo asistiera porque el Médico Director se había retirado. La espera desesperada continuaba para su acongojada familia. Una persona solicita una ambulancia a la ciudad de Rufino, la cual demora 40 minutos, recibiendo al paciente sin diagnóstico y sin ser advertidos del tiempo pasado desde el accidente, que era de 5 horas 40 minutos, para ser al fin trasladado.
El paciente se recuperó en Rufino, por milagro no ocurrió nada grave por la desidia que les tocó vivir. La familia quiere dar a conocer lo ocurrido para que se tomen medidas y nadie tenga que padecer dicha odisea en el futuro. Una ambulancia que no arranca, la otra que había llevado a un paciente a Rosario y que hasta las 16:00 hs no estaría de regreso, un médico que no asiste al accidentado. Angustia, desolación, impotencia ante la falta de un servicio de salud que toda la sociedad merece.

