Santa Fe contó su historia sobre el escenario y convirtió la ceremonia inaugural de los XIII Juegos Suramericanos en un recorrido por su identidad. Frente al río Paraná y ante más de 250 mil personas, el Monumento Nacional a la Bandera fue el punto de encuentro entre música, teatro, danza y deporte, en una puesta que atravesó las raíces de la provincia, el trabajo de sus comunidades y la mirada hacia el futuro.
Santa Fe abrió sus Juegos Suramericanos con una gran fiesta de música y deporte
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La ceremonia inaugural reunió a las delegaciones de 15 países y convirtió al Monumento Nacional a la Bandera, en Rosario, en el escenario de una celebración que combinó raíces santafesinas, deporte, música y emoción ante más de 250 mil personas.
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La música fue uno de los grandes elementos articuladores de la ceremonia, con arreglos originales creados especialmente para la propuesta por Lito Vitale y la participación de reconocidos artistas nacionales. Pero, sin dudas, la emoción más grande fue la de los atletas y entrenadores que subieron al escenario en el punto inicial de una competencia que promete ser inolvidable.
La apertura comenzó con una mirada hacia la propia identidad provincial. Juan Carlos Baglietto y Julia, una niña que lo acompañó durante buena parte de la puesta, dieron inicio a una representación en la que los distintos espacios del escenario fueron tomando la forma de la provincia. El recorrido atravesó distintas etapas y comunidades que forman parte de su historia: los pueblos originarios, los inmigrantes, los trabajadores de la tierra, los ganaderos y quienes impulsaron la industrialización.
Una historia que se construyó entre todos
El relato encontró un elemento común en el agua. Desde la representación de los pueblos originarios, una vasija permitió que el agua comenzara a recorrer el escenario y se transformara en un río sobre el piso de LED. A medida que avanzaba la puesta, ese río conectó las distintas escenas y acompañó el encuentro de las comunidades.
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Los pueblos originarios aparecieron vinculados con sus saberes y formas de vida, mientras que la llegada de los inmigrantes estuvo representada por familias con sus equipajes y por la memoria de quienes dejaron atrás sus lugares de origen para comenzar una nueva vida. El campo, la ganadería y el trabajo industrial completaron ese recorrido, con escenas que pusieron en primer plano el esfuerzo colectivo y la construcción de una provincia a partir del aporte de distintas generaciones.
Al final de ese recorrido, los grupos dejaron atrás sus espacios y se mezclaron sobre el escenario. Las historias que hasta entonces habían aparecido por separado comenzaron a formar una sola escena, con la niña como parte de ese encuentro.
Ese momento desembocó en una interpretación del Himno Nacional Argentino a cargo de Abel Pintos y Juan Carlos Baglietto. Con el Monumento iluminado con los colores de la bandera y la presencia de un Granadero en los mástiles, la ceremonia transformó el himno en una celebración colectiva, con una puesta que reunió a todos los protagonistas de la primera parte.
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Las delegaciones y el deporte entraron en escena
La apertura comenzó con el recibimiento de las delegaciones. Aruba, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Curazao, Ecuador, Guyana, Panamá, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela tuvieron a sus abanderados y delegaciones en el escenario en un desfile que cerró con Sofía Cairo y Rubén Rézola, referentes del hockey y el remo, llevando la enseña patria y encabezando a la delegación local.
Luego se dio ingreso a las banderas de la Organización Deportiva Suramericana y del Comité Olímpico Internacional, con sus representantes. Y, tras el izamiento de ambas se procedió a entonar los himnos de esas instituciones.
“Somos 15 países, pero una sola familia, la familia sudamericana de Odesur. El deporte tiene esa capacidad de unirnos más allá de nuestras diferencias. Santa Fe, durante estos juegos, será la capital del deporte sudamericano”, dijo el presidente de ODESUR, Mario Moccia, cuando tomó la palabra. Agradeció al gobernador Maximiliano Pullaro y a su antecesor Omar Perotti, así como a los intendentes de las sedes y a todas las personas que participaron de la organización, y destacó su deseo de que “estos Juegos dejen un legado deportivo y humano para toda la provincia y para las nuevas generaciones de nuestra región”.
Tras el discurso, los atletas Nicolás Matías Capogrosso y María Paz Casadevall; los entrenadores Sebastián Álvarez y Ana María Gallay; y los jueces Mauricio Maceroni y Noel Salazar subieron al escenario para realizar la promesa en nombre de sus pares.
Finalmente, el gobernador y presidente Honorífico del Comité Organizador, Maximiliano Pullaro, con la ex vice gobernadora y vice presidenta Honorífica del Comité Organizador, Gisela Scaglia, junto a representantes de los excombatientes de Malvinas, dieron por iniciados oficialmente los Juegos Suramericanos.
“Bienvenidos a la ciudad más linda de nuestro país, a esta ciudad que intentaron poner de rodillas, pero hoy está de pie”, dijo Pullaro y, luego, agregó: “Tuvimos que esperar 40 años para tener un evento de estas características y de esta magnitud. Pero somos invencibles. En un momento muy difícil nos animamos a llevarlo adelante”.
El gobernador también destacó que “hoy están las obras, los estadios y nuestros deportistas tienen la mejor infraestructura para practicar por los próximos años y el legado”. Finalmente se dirigió a las delegaciones y visitantes extranjeros y les pidió: “Conozcan nuestra cultura, conozcan nuestra gastronomía, conozcan nuestros paisajes, conozcan nuestra historia de esta provincia que les abre los brazos a la Argentina y al mundo”.
Pero el deporte no quedó reservado para las competencias. También fue protagonista de la puesta artística, que reunió a más de 50 artistas y utilizó la fachada del Monumento, las pantallas y el piso de LED para transformar cada canción en una escena vinculada con distintas disciplinas.
La música de Soledad Pastorutti acompañó la representación de los deportes acuáticos con Oración del remanso, mientras que Valentino Merlo llevó Agua a una escena inspirada en la natación artística. La presentación de A Don Ata se vinculó con el atletismo y Libertango con la gimnasia artística y rítmica. Más adelante, Ala Delta, interpretada por Luck Ra, dio paso a una puesta inspirada en las disciplinas de combate.
La escena también recorrió los deportes urbanos con Cambiando la Piel, de Agustín Rada Aristarán, y llegó después a una celebración colectiva con Toco y me voy, interpretada por Valentino Merlo y Luck Ra, en una puesta que reunió distintos deportes y llevó al escenario la energía de una tribuna.
Una llama que pasó hacia el futuro
Uno de los momentos centrales de la ceremonia llegó con la representación del Fuego Suramericano. Un video mostró cómo esa llama atravesaba distintos rincones de la provincia y pasaba por las manos de personas que trabajan, producen, enseñan, pescan, siembran, entrenan y sueñan. Cada actividad cotidiana encontraba su vínculo con un deporte, en una puesta que buscó representar al fuego como símbolo de unión.
La secuencia terminó con el encendido del pebetero, mientras el Monumento recuperaba protagonismo e Inconsciente colectivo, interpretado por Juan Carlos Baglietto junto al elenco, acompañaba el momento. La ceremonia volvía así sobre una de sus ideas centrales: una historia construida entre muchos y un futuro que comienza con los Juegos.
Santa Fe celebró con música
Después del apagón, la cumbia santafesina tomó el escenario y llevó la ceremonia a su tramo final. Cacho Deicas, Agustín Rada Aristarán, Valentino Merlo, Luck Ra y Soledad Pastorutti se fueron sumando a una celebración que recorrió distintas canciones y escenas vinculadas con la identidad popular de la provincia, desde la bailanta y la calle hasta los encuentros entre amigos en parques y costaneras.
El cierre reunió a todo el elenco con La Suavecita, mientras el público acompañaba la fiesta entre luces, efectos y pirotecnia. Antes de la última imagen, Baglietto reunió los distintos objetos que habían aparecido durante la ceremonia y se los entregó a la niña, que se alejó hacia el fondo del escenario. Una escena final para cerrar el relato de una noche que unió pasado, presente y futuro.
Así, Santa Fe abrió oficialmente sus Juegos. Después de la fiesta, las luces y la música, llegó el momento para el que todo comenzó: desde este domingo, más de 4.000 atletas de 15 países saldrán a competir por las primeras medallas de los XIII Juegos Suramericanos.

