Clima
SMN emitió alerta naranja por tormentas, lluvias intensas y granizo en el Litoral argentino
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El SMN emitió alerta naranja por lluvias intensas, ráfagas y ocasional granizo. Abarca departamentos del centro-norte de Santa Fe y zonas de Entre Ríos y Corrientes.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió este jueves una alerta naranja por tormentas fuertes, con lluvias intensas, ráfagas y ocasional caída de granizo para sectores del Litoral argentino. El aviso fue publicado a las 14:10 y eleva el nivel de atención por el impacto posible en actividades y circulación.
El mapa oficial marcó como zonas comprometidas a Garay y San Javier en Santa Fe, además de varios departamentos del centro-sur de Corrientes y el norte entrerriano. La advertencia se activa en un contexto de alta humedad e inestabilidad, con tormentas capaces de concentrar agua en poco tiempo.
Dónde rige la alerta naranja
En Santa Fe, la alerta naranja alcanza a los departamentos Garay y San Javier, donde los eventos pueden presentarse con chaparrones intensos y rachas de viento. En ese corredor, el fenómeno suele golpear con fuerza en áreas costeras y de campos bajos, donde el escurrimiento tarda más en drenar.

En Entre Ríos, el aviso cubre Federación, Federal, La Paz y San José de Feliciano, una franja que suele quedar expuesta cuando el sistema avanza desde el norte con tormentas de desarrollo rápido. En esas zonas, la combinación de ráfagas y agua intensa puede complicar caminos y rutas.
En Corrientes, el SMN incluyó a Curuzú Cuatiá, Esquina, Goya, Lavalle, Mercedes, Monte Caseros y Sauce. Allí, las tormentas podrían llegar con actividad eléctrica y caída de granizo aislado, además de acumulados de lluvia que en pocos minutos saturen desagües urbanos y banquinas.
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Qué puede pasar en las próximas horas
La alerta naranja no se emite por rutina: implica fenómenos con capacidad de generar daños y alteraciones en la vida cotidiana. Lluvias intensas en cortos períodos, sumadas a ráfagas, pueden provocar anegamientos repentinos, caída de ramas y cortes de suministro en sectores puntuales.
El riesgo de granizo, aunque ocasional, también aparece como un factor a seguir de cerca por su impacto en vehículos, techos livianos y cultivos. En este tipo de episodios, la clave suele estar en la velocidad del frente: cuando la tormenta avanza “cerrada”, la intensidad se concentra en pocos minutos.

La recomendación general es evitar traslados innecesarios durante la ventana más activa del fenómeno y, si se circula, hacerlo con extrema precaución. La baja visibilidad, el agua acumulada sobre calzada y el viento cruzado pueden volver traicioneros tramos cortos, incluso en rutas conocidas.
Prevención: lo que conviene tener en cuenta
En tormentas severas, el primer problema suele ser el agua que llega de golpe y no encuentra salida. Mantener limpios los desagües cercanos y asegurar elementos sueltos en patios o balcones reduce riesgos de accidentes, sobre todo cuando el viento empuja objetos como si fueran proyectiles.
También se recomienda no refugiarse bajo árboles durante actividad eléctrica y prestar atención a la información de organismos oficiales. En zonas rurales o de islas, donde los caminos de tierra pueden deteriorarse rápido, anticiparse puede ser la diferencia entre quedar aislado o llegar a destino sin contratiempos.
El pronóstico marca un escenario dinámico, con áreas que pueden pasar de una calma engañosa a una tormenta fuerte en muy poco tiempo. En el Litoral, cuando el cielo se “cierra”, la señal es clara: hay que seguir el radar y moverse con cautela.
Porque la alerta naranja no es un título más: es un recordatorio de que el clima, cuando se enciende, cambia la rutina en minutos.

