Soledad "no deseada", nuevo desafío para las políticas públicas
:format(webp):quality(60)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2026/08/soledad.webp)
Ruptura de lazos comunitarios y aislamiento sumados a una situación de vulnerabilidad económica y de derechos son componentes de una situación muchas veces invisibilizada. La tecnología como herramienta “bifronte”. Estrategias frente a un fenómeno que crece en la región y en el mundo.
En enero de 2018 sorprendía el anuncio de la primera ministra del Reino Unido, Theresa May, sobre la creación de un Ministerio de la Soledad. En el año 2021 Japón presentó su Ministerio de la Soledad y el Aislamiento, destinado a personas mayores pero también a poner atención sobre jóvenes que viven recluidos en sus viviendas.
En 2023 fue el turno de Alemania y su propia estrategia nacional, impulsada por el Ministerio Federal de Familia, Mayores, Mujeres y Juventud. En España existe un Observatorio Estatal de la Soledad no Deseada que reveló que esta situación atraviesa al 20,2 % de la población de ese país.
Con matices, en Uruguay, México y Chile el tema es seguido con atención como un problema de salud pública, asociado a altos niveles de vulnerabilidad social y precariedad económica.
¿Y en la Argentina?
En nuestro país el tema comenzó a ser reconocido y abordado, y existen proyectos concretos y en análisis en varias ciudades.
De hecho, Córdoba celebró el 18 y 19 de mayo el primer Congreso Argentino sobre Soledad no Deseada que, con la consigna de “Comprender para acompañarnos”, organizó la intendencia y coordinó el Instituto de Planificación Municipal (IPLAMU), que preside Juan Carlos Mansilla, y su Observatorio junto a la Dirección de Epidemiología de la Secretaría de Salud Municipal.
:format(webp):quality(60)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2026/08/manos.webp)
La población envejece en la ciudad, el país y en algunas regiones y las políticas públicas comienzan a abordar el fenómeno de la soledad no deseada. Foto: Archivo.
La ciudad de Rosario presentó en junio su plan Mil 65 destinado a dos grupos etarios bien determinados: niñas y niños desde su nacimiento hasta los 3 años de vida, y personas mayores. Hacia ellas está destinado el Club de los Grandes y un canal de whatsapp.
La población envejece y Santa Fe no es la excepción: menos nacimientos y una expectativa de vida mejor promedian un 12 % de población de más de 65 años solo en la ciudad capital. Son 62 adultos mayores por cada 100 menores de 15 años.
De los datos relevados en el Censo Nacional 2022 surge que también aumenta el peso relativo de la “cuarta edad” (85 años y más) al interior del grupo de personas mayores. Siempre con mayor presencia de mujeres de las cuales la mayoría percibe jubilaciones a través de moratorias, lo que se traduce en un ingreso menor al de los varones.
Córdoba
La soledad “no se reduce a vivir solo/a ni a la ausencia física de compañía, sino que se vincula principalmente con la pérdida, debilitamiento o insuficiencia de vínculos emocionalmente significativos”, dice el observatorio de la ciudad de Córdoba.
En esa línea, “la soledad no deseada aparece asociada a la falta de escucha, la ausencia de reciprocidad afectiva, la pérdida de reconocimiento, el silencio del hogar, las pérdidas vitales, la jubilación, la disminución de autonomía y la sensación de no contar con alguien disponible emocionalmente. Puede intensificarse en momentos cotidianos como las noches, los fines de semana o el regreso a un hogar vacío”.
:format(webp):quality(60)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2026/08/plaza.webp)
La ciudad de Córdoba hizo su propio relevamiento de personas mayores que viven solas. Foto: Archivo.
La Docta presentó su propio diagnóstico en el marco del congreso realizado en mayo, donde reveló que casi el 20% de la población relevada siente soledad y tiene redes de apoyo frágiles o insuficientes. Es adonde se dirigen las prioridades en materia de políticas públicas del municipio.
El estudio desarrollado en la provincia mediterránea aborda varias dimensiones de la soledad: subjetiva y emocional, social y vincular, territorial y de accesibilidad, digital, y económica y material.
También señala factores protectores y recursos de afrontamiento, que incluyen vínculos significativos, redes de apoyo cercanas y participación sostenida en espacios sociales y comunitarios. A esto se suman los vínculos entre pares, las amistades, vecinos, talleres, centros de jubilados, actividades comunitarias, culturales y recreativas, proyectos personales, rutinas, espiritualidad y apoyos barriales.
Sobre la tecnología advierte que “puede contribuir a sostener vínculos cuando se utiliza de manera acompañada y significativa, pero no reemplaza el contacto presencial”.
Rosario
Varios de estos conceptos se repiten en el diálogo con Nicolás Gianelonni, secretario de Desarrollo Humano de la Municipalidad de Rosario, quien explicó los alcances del Plan Mil 65 presentado en junio e ideado a partir de un monitoreo sobre la “globalidad” de las vulneraciones sociales que derivó en una certeza: crecen aquellas vinculadas con la adultez.
“La mayoría de esas situaciones tienen que ver con la ruptura de lazos comunitarios y el aislamiento”, que afecta en mayor medida a las personas mayores.
En la ciudad del sur “viven alrededor de 140 mil adultos mayores de 65 años y, de ellos, alrededor de 40 mil viven solos, es decir, en hogares unifamiliares”, explica el funcionario aunque aclara que no todos atraviesan una situación de soledad no deseada. Para quienes sí la padecen la prioridad es llegar con una estrategia específica.
¿Cómo? Primero, con una línea telefónica, una cuenta de acceso rápido para contacto que permita hacer un seguimiento de la persona que lo desee. Además, con visitas domiciliarias y seguimiento personalizado en situaciones que sean detectadas como más críticas.
“La soledad no deseada puede generar un padecimiento en salud mental”, advierte Gianelonni.
Para “detectar” estas situaciones se capacitaron a equipos e instituciones que están en contacto con la población mayor. La meta es “llegar con una política focalizada”.
Claro que el desafío se puede presentar cuando una persona que está sola no participa de actividades sociales. “Parte del problema y la solución es que tenemos una alta conectividad en la población adulta mayor en la ciudad y es una estrategia que nos permite llegar a esa persona y hacer un seguimiento pero, a la vez, promueve el aislamiento porque recluye a la persona”.
:format(webp):quality(60)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2026/08/rosario.webp)
La Municipalidad de Rosario puso en marcha el Plan Mil 65, destinado a niños de hasta tres años de edad y personas mayores. Foto: Reuters.
Para el secretario municipal la tecnología se convierte así en una “herramienta bifronte” que puede generar una oportunidad y, a la vez, un padecimiento.
Mientras tanto en el portal de la Municipalidad Rosario.gob.ar, se pueden consultar las actividades del Plan Mil 65 con una agenda para cada día.
- ¿Por qué decidieron trabajar en este tema?
- Empezamos a detectar que crecía mucho el pedido de ayuda social en el municipio. Históricamente se medía el pedido de comida, pero notamos que se sumaba el pedido de remedios, para pagar el alquiler y la vulneración general de los derechos. Gran parte del pedido de ayuda era de adultos mayores. Ahí pusimos el foco y observamos situaciones asociadas a la ruptura de los lazos comunitarios de una persona que está sola y no sabe dónde acudir.
A esto se suma que todo lo que tiene que ver con salud mental se agravó y esto se observa en el sistema de salud pública, y muchas personas vivían solas: los vecinos plantean que hay adultos mayores encerrados durante mucho tiempo.
A los temas que ya conocíamos se sumó este componente importante que es el de las soledades no deseadas.
El objetivo del Plan es que todas las organizaciones que realicen actividades para personas mayores puedan detectar el tema de la soledad no deseada; no es solo pensar talleres y actividades (accesibles y distribuidas en toda la ciudad) para los grandes, sino poner el foco en ese problema que, a veces, está invisibilizado.
