Acusaciones cruzadas
Tensión entre Cuba y Estados Unidos por un ataque armado desde una lancha
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El hallazgo de armas y explosivos en la lancha interceptada refuerza las acusaciones de Cuba sobre un plan terrorista liderado por cubanos desde EE.UU.
El gobierno de Cuba aseguró que la lancha rápida con matrícula de Florida que ingresó a sus aguas con diez personas armadas tenía “fines terroristas”. El episodio terminó con cuatro muertos y seis heridos. Mientras, Estados Unidos tomó distancia de la operación y anunció una investigación propia.
Según el Ministerio del Interior cubano, la embarcación —con matrícula de Florida— fue “neutralizada” en la zona de cayo Falcones, en Villa Clara, y trasladaba a diez personas armadas que, de acuerdo con los primeros interrogatorios a los detenidos, buscaban realizar una infiltración con fines terroristas. En ese operativo, Cuba informó que cuatro ocupantes murieron y seis quedaron heridos.
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La comunicación oficial agregó que en la lancha se secuestraron fusiles de asalto, armas cortas, explosivos caseros, chalecos antibalas, miras telescópicas y uniformes de camuflaje. También sostuvo que todos los participantes eran cubanos residentes en Estados Unidos y que varios tenían antecedentes o estaban bajo investigación por actividades vinculadas al terrorismo.
Cuba informó además la detención en tierra de un hombre al que identificó como parte del dispositivo para recibir a la embarcación una vez concretado el ingreso al país.
Advertencia de EE.UU.
Del lado estadounidense, el secretario de Estado Marco Rubio dijo que la operación no estaba respaldada por el gobierno de EE.UU. y que se intenta establecer con precisión qué ocurrió. En un resumen indexado por el Departamento de Estado, Rubio afirmó que Washington averiguará “exactamente” lo sucedido y que luego “responderá en consecuencia”.
En paralelo, la embajada estadounidense pidió acceso a los heridos que quedaron bajo custodia en Cuba, mientras funcionarios y referentes políticos en Florida reclamaron una investigación independiente y expresaron desconfianza frente al relato oficial de La Habana.
Tensión en aumento
El caso estalló en un momento ya cargado de tensión bilateral. AP y Reuters subrayaron que el incidente reaviva una larga historia de hostilidad entre exiliados cubanos anticastristas y el gobierno de la isla, en un contexto de presión económica, sanciones y crisis interna en Cuba.
El presidente Miguel Díaz-Canel defendió la actuación de las fuerzas cubanas y remarcó que el país está dispuesto a proteger su soberanía. Mientras tanto, la seguridad fue reforzada en el hospital donde permanecen internados los sobrevivientes y la investigación sigue abierta a ambos lados del estrecho de Florida.

