Topa y la escritora Victoria Conte presentaron “Es tiempo de jugar”, una propuesta para volver a conectar en familia
:format(webp):quality(60)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2026/10/topa_y_conte.webp)
Durante su visita, Topa también fue reconocido por el Gobierno municipal con un cuadro que contiene la letra de la Marcha San Lorenzo.
El juego puede ser una excusa para descubrir cuánto conocemos a las personas con las que compartimos todos los días. Una pregunta, un desafío o una actividad sencilla pueden abrir conversaciones que pocas veces aparecen en la rutina familiar. Sobre esa idea trabajaron Diego Topa y la escritora venadense Victoria Conte para darle forma a “Es tiempo de jugar”, una propuesta de 32 cartas que invita a chicos y adultos a dejar por un momento las pantallas, compartir experiencias y encontrar nuevas maneras de conectarse a través del juego.
El proyecto fue presentado este sábado por la tarde en La Nube Coworking de Venado Tuerto, en un encuentro donde sus protagonistas hablaron del proceso creativo, las historias personales que atravesaron la producción y la importancia de generar espacios de encuentro entre chicos y adultos. La presentación tuvo también un significado particular para Conte, que pudo compartir en su ciudad el resultado de varios meses de trabajo junto a uno de los artistas que acompañó la infancia de sus propios hijos.
“Es tiempo de jugar” reúne 32 cartas ilustradas y un pequeño libro, con consignas que combinan canciones, palabras, movimientos, emociones y desafíos para realizar en familia o con amigos. La propuesta fue desarrollada por la editorial Abrazandocuentos, con textos de Victoria Conte, ilustraciones de Mariana Sanz y diseño de Berenice Schmittendorf, otra profesional oriunda de Venado Tuerto, junto al equipo de Topa Producciones.
Durante la presentación, Topa explicó que se trata de su primera experiencia con un juego de estas características, después de una extensa trayectoria vinculada a la música, la televisión y los espectáculos infantiles. Para el artista, el formato permite trasladar parte de ese universo a una actividad que puede realizarse en cualquier hogar, sin necesidad de una pantalla ni de una preparación previa.
“Quiero decirles que estoy muy contento de poder tener este primer juego, que no es un juego muy común y corriente, es un juego muy especial, porque los invita a conectar, a jugar, a descubrir cosas nuevas de la otra persona que está jugando. Son 32 cartas que tienen desafíos, con canciones, con palabras, con historias”, señaló.
:format(webp):quality(60)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2026/10/topa_y_conte_1.webp)
El artista también se detuvo en el trabajo que compartió con la autora venadense y en la manera en que cada integrante del equipo fue aportando a la construcción del juego. Las emociones, los textos, los colores y las ilustraciones fueron parte de un proceso que demandó varios meses, hasta llegar a la versión presentada en la ciudad.
“Con Victoria logramos hacer un equipo hermoso, le dio una onda maravillosa a cada desafío y a cada una de las cartas, que representan emociones también. Para mí es hermoso, con las ilustraciones de Mariana Sanz y Abrazandocuentos, que es una alianza hermosa con el desarrollo de este primer juego, porque esperamos hacer mucho más”, agregó.
Victoria Conte: de acompañar a su hijo a los espectáculos de Topa a escribir un juego junto al artista
Para Victoria Conte, autora de la saga infantil “La calma de León”, “El desafío de León” y “El poder de los abrazos”, la convocatoria tuvo una dimensión que fue mucho más allá de lo profesional. Cuando desde Abrazandocuentos le propusieron desarrollar los textos del juego, apareció también una parte de su historia familiar: los años en los que acompañaba a su hijo Benjamín a los espectáculos de Topa y escuchaban juntos sus canciones.
La escritora recordó que su hijo tiene actualmente 18 años y se prepara para comenzar una nueva etapa de estudios. En medio de ese proceso, tuvo que volver a escuchar las canciones que habían formado parte de su infancia para pensar las consignas del juego. Ese trabajo terminó conectándola con recuerdos que adquirieron otro significado en un momento de cambios familiares.
“Esta experiencia primero me sorprendió porque me convocaron para hacer el desarrollo, el texto y demás. Fue un desafío también para mí, que confiaran, pero a su vez, y se lo contaba a Diego, me conectó con una nostalgia increíble, porque Benja, mi hijo, hoy ya tiene 18 años”, recordó.
Aquellas canciones que durante años había escuchado como madre pasaron a convertirse en parte de su trabajo como escritora. La tarea consistía en recuperar ese universo musical y transformarlo en propuestas que permitieran a otras familias construir sus propias experiencias.
“Cuando me tuve que volver a sentar a escuchar todas las canciones, en un año muy especial, porque Benja se va a estudiar, obviamente que lloraba cada vez que me sentaba a trabajar y me conectó con algo muy lindo”, relató Conte.
La autora explicó que conocer desde hacía tantos años el trabajo de Topa le permitió comprender rápidamente el sentido que buscaban darle al proyecto. Sin embargo, uno de los aspectos que más le llamó la atención fue el cuidado con el que el equipo abordaba cada contenido, incluso aquellos que podían parecer sencillos a primera vista.
“Lo que más me sorprendió fue el nivel de detalle y de cuidado que tiene este equipo con lo que hace. En ningún momento subestiman la infancia”, sostuvo.
:format(webp):quality(60)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2026/10/topa_6.webp)
En ese recorrido también destacó la participación de Berenice Schmittendorf, responsable del diseño del juego, cuya incorporación sumó otra presencia venadense al proyecto. De esta manera, una producción vinculada a un artista de alcance nacional contó con el trabajo de dos profesionales de la ciudad en áreas centrales de su desarrollo.
Un juego que invita a dejar el celular y conocer un poco más al otro
Entre las ideas que atravesaron la presentación apareció una preocupación compartida por muchas familias: la dificultad de encontrar momentos de conversación y juego en una rutina cada vez más atravesada por las pantallas. Topa explicó que las cartas fueron pensadas precisamente para generar esas oportunidades, a partir de preguntas y desafíos que pueden abrir conversaciones inesperadas.
El artista relacionó esa intención con sus 35 años de trabajo dedicado al público infantil y con la responsabilidad que considera necesaria al momento de crear contenidos para los más chicos. Desde su perspectiva, las experiencias de la infancia también contribuyen a construir la seguridad y la personalidad de las personas.
“La infancia siempre es una de las etapas más lindas que tiene un ser humano, y es una etapa muy importante porque les damos las herramientas a los más chiquititos para que formen su personalidad, su seguridad”, expresó.
En ese sentido, sostuvo que el juego puede convertirse en una oportunidad para conocer aspectos de la vida de padres, abuelos, hermanos y otros familiares que muchas veces quedan fuera de las conversaciones cotidianas. Una canción, una pregunta o un desafío pueden ser suficientes para que aparezca una historia que nunca se había contado.
“Me parece que este tipo de juegos generan una unión y una conexión, dejando un ratito los celulares, las pantallas, y poder conocer al otro. Porque de repente los desafíos hacen que preguntes cosas de mamá, papá, los abuelos, los primos o los hermanos que no sabías”, señaló.
Para explicar cómo esa necesidad también aparece en su vida cotidiana, Topa compartió una situación que vive con su hija, quien en ocasiones le reclama que deje el teléfono para prestarle atención. El cantante reconoció que los adultos también necesitan aprender a establecer límites con los dispositivos electrónicos.
“A mí mi hija, por ejemplo, me dice: ‘Papá, dejá un segundo el celular’, y en el momento que me lo dice me marcó un límite impecable. Porque uno también trabaja con las pantallas, pero está bueno cuando el otro te lo marca. Así que lo dejamos ahí, pero lejos, y a conectarse y a jugar”, contó.
Por su parte, Conte explicó que una de las decisiones tomadas durante la elaboración del juego fue evitar consignas que necesitaran materiales adicionales. La intención era que cualquier familia pudiera abrir la caja y comenzar a jugar, sin tener que buscar elementos, imprimir actividades o preparar un espacio especial.
“Una de las cosas que nos habíamos fijado es que no necesitaran materiales. No es que ahora hay que recortar o pegar. Son todas cosas que se pueden hacer jugando entre nosotros a través de la palabra, a través del movimiento”, detalló.
Así, las 32 cartas permiten desarrollar actividades en reuniones familiares, encuentros entre amigos e incluso espacios educativos, con propuestas vinculadas a la empatía, la imaginación, el cuidado del planeta, las emociones y los límites. Cada consigna funciona como un punto de partida y deja lugar para que los participantes construyan sus propias respuestas.
De la idea de publicar un cuento a la creación de 32 cartas
El camino hasta llegar a “Es tiempo de jugar” comenzó con una idea diferente. Topa contó que las primeras conversaciones con los responsables de Abrazandocuentos estaban orientadas a desarrollar un libro infantil, pero que durante esos intercambios surgió la posibilidad de explorar otro formato.
El artista ya mantenía un vínculo con la editorial y sus responsables, con quienes comenzó a pensar una producción que pudiera ampliar las propuestas que habitualmente ofrece a su público. La alternativa de crear un juego de cartas permitió combinar música, literatura, ilustraciones y actividades participativas en un mismo producto.
“Mis amigos son los de Abrazandocuentos, ellos tienen una librería gigante, son editores, distribuidores, hacen todo. Surgió la idea de hacerlo juntos y, cuando empezamos a hablar, primero iba a hacer un cuento, y después dijimos: ‘No, algo distinto’. Y salió lo de las cartas”, recordó.
Fue en ese momento cuando desde la editorial propusieron incorporar a Victoria Conte. Topa ya conocía parte de su trabajo literario, porque tiempo antes había recibido como regalo un ejemplar de “El poder de los abrazos”, una de las publicaciones de la autora venadense.
Puede interesarte
“Me regalaron el cuento El poder de los abrazos, me parece divino. Empecé a leerlo y lloraba cuando lo leía, porque también te conecta con cosas muy hermosas. Y sin dudas fuiste vos de una”, expresó el cantante, mientras se dirigía a Conte.
A partir de esa decisión comenzó un proceso de trabajo que se extendió durante varios meses. Cada carta debía combinar una emoción, una propuesta de juego y una identidad visual, además de mantener una relación con las canciones y el universo artístico de Topa.
“Empezamos a trabajarlo el año pasado y, si bien parece mucho tiempo, lleva mucho trabajo cada una de las cartas, cada una de sus emociones, sus dibujos, sus colores. Elegimos todo, trabajamos en cada uno de los textos. Fueron muchos meses de laburo, de conectarnos, y hoy es realidad”, explicó.
El Gobierno de Venado Tuerto reconoció a Topa y le entregó un recuerdo de la Marcha San Lorenzo
La visita de Diego Topa también tuvo un momento dedicado a la historia de Venado Tuerto. El Gobierno municipal le entregó al artista un reconocimiento acompañado por un cuadro con la letra de la Marcha San Lorenzo, una composición creada en la ciudad por Cayetano Alberto Silva y que forma parte del patrimonio musical argentino.
La entrega contó con la presencia del intendente Leonel Chiarella; el presidente del Concejo Municipal, Juan Ignacio Pellegrini; la secretaria de Territorialidad y Desarrollo Cultural, Miriam Carabajal; y las concejalas Gisela Pouillastrou y Micaela Meinero, quienes acompañaron la actividad y compartieron con el cantante una referencia de la historia local.
La elección de la Marcha San Lorenzo como obsequio estuvo vinculada a su origen venadense. Cayetano Alberto Silva compuso la obra en Venado Tuerto, y con el paso del tiempo la marcha se convirtió en una de las piezas musicales más conocidas del país, presente en actos oficiales, ceremonias y acontecimientos históricos.
De esta manera, la jornada reunió una referencia histórica de la ciudad con el trabajo de creadoras venadenses en una producción cultural actual, en un encuentro que también permitió acercar al artista a parte de la identidad musical local.
:format(webp):quality(60)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2026/10/topa_4.webp)
Volver a las cartas, al cartero y a las historias que pasan de una generación a otra
Hacia el final de la presentación, Topa retomó una idea que también aparece en sus espectáculos: recuperar experiencias de otras épocas y compartirlas con los chicos que crecieron en un contexto completamente diferente. El artista mencionó, entre otros ejemplos, la figura del cartero y el lugar que ocupaba en la vida cotidiana de las familias.
En tiempos en los que buena parte de las comunicaciones se realizan a través de teléfonos y aplicaciones, el cantante consideró importante que los chicos conozcan otras formas de relacionarse y comunicarse. Para él, esas referencias permiten que los adultos recuperen recuerdos y los compartan con las nuevas generaciones.
“Mi tarea y mi misión en esta vida es volver un poco siempre a la fuente. Fíjense que se habla de las cartas, hablamos del cartero. Una figura que los más chiquititos por ahí no conocen. Están más acostumbrados a un pedido ya, a Mercado Libre, y no tienen esa referencia”, explicó.
Topa recordó que, durante su infancia, el cartero era una persona conocida por quienes vivían en cada barrio, alguien a quien se saludaba y con quien existía una relación que iba más allá de la entrega de correspondencia. Esa experiencia, que hoy puede resultar desconocida para muchos chicos, forma parte de las historias que intenta transmitirle a su hija.
“Nosotros, cuando éramos chiquitos, teníamos el cartero, que tenía un nombre, lo saludábamos. Y esa dinámica a mí me encanta, poder contar muchas cosas de antes, porque vuelvo a lo mismo, a generar un diálogo, una conexión”, expresó.
En ese recorrido, “Es tiempo de jugar” propone utilizar algo tan sencillo como una carta para abrir conversaciones entre padres, hijos y abuelos, recuperar canciones que marcaron distintas infancias y encontrar nuevas maneras de compartir tiempo. La propuesta también conecta con la experiencia de Victoria Conte, que pasó de escuchar las canciones de Topa junto a su hijo a participar en la creación de un juego destinado a otras familias.
Y fue precisamente con una referencia a esas formas de comunicación que el artista cerró su reflexión sobre el sentido del proyecto y las experiencias que intenta recuperar: “Escribir una carta a mamá, papá, a los abuelos. Yo siempre trato de volver un poco a lo analógico”, concluyó Topa.
:format(webp):quality(60)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2026/10/topa_5.webp)

