Premiado con la Distinción Franco-Argentina
Transformar basura en "oro" molecular: la científica santafesina que revoluciona el reciclaje
:format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2026/02/conicet_santa_fe.webp)
Mediante un proceso de 'upcycling' desarrollado en el INTEC Santa Fe, la investigadora Elangeni Gilbert logra desintegrar policarbonatos para obtener insumos de alta pureza. El avance permite recuperar materias primas para fármacos y cosméticos, reduciendo la dependencia del petróleo y mitigando riesgos ambientales.
En un contexto donde el reciclaje tradicional no alcanza para frenar la contaminación, desde el Instituto de Desarrollo Tecnológico para la Industria Química (INTEC, UNL-CONICET) surge una alternativa que cambia el paradigma. La Dra. Elangeni Gilbert lidera una investigación de "upcycling" o suprarreciclaje, un proceso químico capaz de "desarmar" la estructura de los plásticos para recuperar sus componentes originales.
Esta innovación, premiada internacionalmente, permite transformar residuos plásticos —e incluso microplásticos— en insumos de alto valor para la industria de materiales, farmacéutica y cosmética, contribuyendo a reducir la extracción de materias primas de origen fósil.
Es ciencia santafesina que busca soberanía tecnológica y ambiental, aunque su aplicación real enfrenta hoy un obstáculo logístico: la deficiente clasificación de basura en origen.
Cuando el reciclaje tradicional no alcanza
La historia del plástico sintético es breve pero devastadora en términos geológicos. Comenzó en 1907 y su producción masiva alteró equilibrios milenarios. Elangeni Gilbert, investigadora del INTEC, es contundente al analizar este impacto: "Lo que a la Tierra le llevó millones de años enterrar como carbono en forma de petróleo, nosotros lo sacamos y en cuestión de décadas lo empezamos a utilizar en casi todos los aspectos de nuestra vida cotidiana”.
"Alguna consecuencia tiene que tener", sentencia Gilbert. El problema actual del reciclado mecánico convencional —triturar y fundir— es que degrada progresivamente el material. "En cada ciclo de reciclado van perdiendo propiedades", explica la experta. Por eso, desde Santa Fe proponen una solución radical: el reciclado químico.
:format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2026/02/reciclado_quimico.webp)
Desarmar la molécula para crear valor
La innovación del equipo santafesino consiste en revertir el proceso de fabricación mediante la depolimerización. "A partir del polímero o macromolécula, hacemos una depolimerización, lo rompemos químicamente y volvemos a obtener las moléculas pequeñas", detalla Gilbert. Esto permite recuperar los "ingredientes" puros, disminuyendo la dependencia de petróleo.
Este proceso se denomina "upcycling". A diferencia del método mecánico, aquí se obtiene un producto de mayor valor agregado. "Estas moléculas se pueden usar también para la industria cosmética, farmacéutica, veterinaria, e incluso para la fabricación de nuevos materiales", asegura la investigadora, destacando que mediante Resonancia Magnética Nuclear pueden certificar que lo obtenido es químicamente puro.
Puede interesarte
El peligro invisible del Bisfenol A
El grupo de investigación actualmente se enfoca en el policarbonato de Bisfenol A, un plástico duro presente en bidones de agua, CDs y chapas, que cuando se degrada libera Bisfenol A (BPA), un compuesto riesgoso para la salud. "Estructuralmente es muy parecido a los estrógenos por lo que puede alterar el equilibrio hormonal", advierte Gilbert.
Al depolimerizar estos plásticos, se evita que el BPA termine filtrándose en basurales o cuerpos de agua. "Si estos plásticos llegan al agua o se entierran, van degradándose con los años, y liberando BPA", explica. El método desarrollado recupera estas moléculas para reutilizarlas de forma controlada.
Tecnología santafesina exportable
A diferencia de métodos internacionales que requieren microondas o altas presiones, la ciencia local priorizó la viabilidad económica. "Nosotros desarrollamos un catalizador que en cortos tiempos y a temperaturas medias permite una conversión total", señaló Gilbert.
:format(webp):quality(40)/https://sur24cdn.eleco.com.ar/media/2026/02/conicet.jpg)
Esta eficiencia le valió a Gilbert la Distinción Franco-Argentina en Innovación. "Nos han consultado desde Estados Unidos, Arabia Saudita y España", comentó. El desarrollo se lleva adelante con financiamiento de la Agencia Santafesina de Ciencia, Tecnología e Innovación y de la Universidad Nacional del Litoral.
La clave es que el método es escalable para una planta industrial real, no solo un experimento de laboratorio. "Es ver la basura como si fuera una mina de productos", resumió con entusiasmo Gilbert sobre el potencial económico.
La barrera de la basura mal clasificada
Pese al éxito científico, la aplicación choca con la realidad de la gestión de residuos urbanos. "La traba con la que nos encontramos es la mala clasificación de la basura", lamentó Gilbert. Conseguir residuos de policarbonato para investigar fue una odisea ya que no existe un mercado: "Nos lo donaron; cuando quise comprarlo nuevo, me pedían hasta 100.000 pesos por 4 kg".
Sin una separación en origen eficiente, la "mina de oro" plástica termina bajo tierra. "Si no la recuperamos, no la podemos tratar con ningún método y perdemos la oportunidad de valorizarla", concluyó la científica. A futuro, el equipo proyecta extender la metodología, desarrollando procesos selectivos que permitan reciclar distintos plásticos de manera secuencial.

