Santa Fe
Cierre de año violento: investigan y buscan a los autores de cinco crímenes en el departamento La Capital
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Algunos de los responsables ya estarían identificados, pero por el momento no hay detenidos. Fuentes de los casos deslizaron que, si bien cuesta encontrar testigos dispuestos a declarar, las causas están “muy bien encaminadas”.
Joaquín Fidalgo
El 31 de diciembre pasado fue el día más sangriento de 2025 en el departamento La Capital. Tres personas fueron asesinadas durante la mañana en la zona noroeste de la ciudad de Santa Fe. Por la tarde, otros dos cadáveres acribillados fueron hallados sobre una canoa que navegaba a la deriva en las aguas del río Coronda, a la altura de Sauce Viejo. Los investigadores de ambos casos se muestran confiados en poder esclarecer con rapidez las matanzas.
El primero de los episodios se dividió en dos capítulos que sucedieron a escasas cuadras de distancia, en barrio Loyola Sur de la capital provincial.
La primera víctima fatal fue Matías Fernández, de 21 años. Este joven fue ejecutado de un tiro en la cabeza en una de las esquinas de Pasaje Ruíz y calle Leumann. Caminaba solo por el lugar, posiblemente regresando a su casa, cuando fue interceptado por dos sujetos en moto. Era de madrugada todavía. Murió allí.
Trascendió que el sujeto que apretó el gatillo había discutido horas antes con Fernández y que finalmente lo emboscó junto con un cómplice.
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El criminal estaría identificado y esa misma tarde la Policía de Investigaciones (PDI) allanó un domicilio en donde los detectives esperaban hallarlo, pero el resultado fue negativo.
Venganza salvaje
El segundo capítulo de esa triste historia se escribió ya cerca del mediodía, a tres cuadras del primer homicidio.
Una vivienda también de calle Leumann, pero en la intersección con Diagonal Obligado, fue el lugar preciso.
Hasta allí llegaron corriendo varios sujetos (cuatro o más) armados que abrieron fuego sin piedad contra las personas que había en el interior.
Entonces cayó fulminada Juliana Ojeda, quien tenía 17 años y estaba embarazada. Ya había fallecido cuando alguien trató de ayudarla.
En gravísimo estado, Isaías Uriel Álvarez, de 20 años, fue trasladado de urgencia hasta el Hospital Iturraspe, donde dejó de existir minutos después.
También fueron heridos de bala otros dos hermanos de este muchacho, uno de los cuales fue dado de alta rápidamente, pero el restante fue intervenido quirúrgicamente en el Hospital Cullen y quedó internado en la Unidad de Terapia Intensiva. Su estado es delicado, según informaron este viernes las autoridades del centro público de salud de alta complejidad.
Vainas
En la escena del ataque, peritos de la División Criminalística de la PDI rescataron decenas de vainas servidas de distintos calibres, la mayoría 9 milímetros.
“Hay muchas versiones circulantes sobre los responsables, pero la gente no se anima a hablar. Hay miedo en el barrio”, confesó uno de los investigadores.
No obstante, aseguran que los elementos reunidos hasta el momento son importantes y confían que serán determinantes para llegar a todos los responsables.
Los detectives saben que ambos ataques están vinculados, aunque todavía no tendrían del todo claro el por qué.
Masacrados
El segundo caso trágico del 31 se conoció en horas de la tarde, cuando vecinos llamaron a la Central de Emergencias 911 por una sospechosa embarcación que navegaba sin timón y con la corriente por el caudaloso río Coronda.
A la altura de Sauce Viejo, la canoa quedó varada contra un camalotal y allí la alcanzó una lancha de Prefectura, que la arrimó a la costa.
Adentro, hallaron los cadáveres acribillados a tiros de dos primos oriundos del distrito santafesino de Alto Verde, aguas arriba.
Se trataba de José Oscar Cabrera, de 30 años, y Martín Félix Cabrera, de 31.
Aparentemente, tenían perdigonadas y balazos en distintas partes de sus cuerpos.
A bordo también había un perro muerto, media res faenada, una carabina cargada y un cuchillo, entre otras cosas.
Su familia asegura que habían salido de casa el martes, antes del atardecer, porque querían cazar carpinchos, pero nunca regresaron.
Al igual que respecto de la anterior, en esta investigación se registró un avance importante durante las últimas horas, aunque no trascendió detalle alguno.
Los detectives son guiados por el fiscal que estaba en turno el último día del año, el doctor Carlos Lacuadra, de la Unidad Especial de Homicidios del Ministerio Público de la Acusación.

