Con una "Niña" débil
La campaña agrícola 2025/26 mantiene un alto potencial productivo
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La Bolsa de Cereales de Buenos Aires presentó su perspectiva agroclimática 2025/26, destacando un excelente potencial productivo en el Cono Sur. No obstante, el informe advierte sobre riesgos asociados a La Niña débil, eventos extremos y contrastes regionales.
La campaña agrícola 2025/2026 en el área agrícola del Cono Sur se perfila con un potencial productivo elevado, sostenido por una evolución climática que, en términos generales, resulta favorable.
Sin embargo, especialistas advierten que el escenario no está exento de riesgos y que podrían presentarse eventos climáticos adversos a lo largo del ciclo.
La campaña agrícola 2025/2026 en el área agrícola del Cono Sur se perfila con un potencial productivo elevado.
Así lo señala la Perspectiva Agroclimática 2025/2026 elaborada por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, con autoría del ingeniero agrónomo Eduardo M. Sierra, especialista en agroclimatología.
El informe, fechado el 15 de enero de 2026, analiza el estado actual del sistema climático y su posible evolución durante el verano y el otoño, con foco en el impacto sobre la producción agrícola.
Un sistema climático complejo, dominado por una “La Niña Débil”
Según el análisis, el enfriamiento del Pacífico Ecuatorial mantiene una intensidad moderada tanto sobre su margen asiático como americano, configurando un escenario de “La Niña Débil”. Este fenómeno se ve parcialmente atenuado por la presencia de anomalías térmicas positivas en el Pacífico Medio, que moderan su impacto.
A su vez, los vientos polares han reducido levemente su intensidad, generando importantes contrastes térmicos en el Atlántico Sur. Mientras la costa americana presenta aguas más frías, la costa africana exhibe áreas significativamente más cálidas.
Esta interacción favorece el ingreso frecuente de aire marítimo hacia el interior de Argentina y Uruguay, moderando temperaturas y generando lluvias de intensidad moderada.
No obstante, el informe advierte sobre riesgos asociados a este escenario, como fríos tardíos en el sur de la Región Pampeana, tormentas localizadas con granizo y vientos intensos, períodos secos y calurosos durante el verano —con estrés para cultivos y pasturas— y la posibilidad de heladas tempranas en el otoño de 2026.
Primavera y verano: lluvias irregulares y fuertes contrastes regionales
Desde la tormenta de Santa Rosa, atravesando la primavera de 2025 y lo que va del verano 2026, el sistema climático mostró una elevada actividad, aunque con marcada irregularidad. Se registraron precipitaciones de variada intensidad y distribución, fríos tardíos significativos e intensos calores tempranos.
En las regiones tropicales, como el norte argentino, Paraguay y el centro-sur de Brasil, los episodios asociados a La Niña generaron lluvias abundantes pero muy desiguales, con focos de tormentas intensas en la región oriental paraguaya. En contraste, gran parte del resto del Cono Sur experimentó precipitaciones levemente inferiores a la media.
En las regiones tropicales, como el norte argentino, Paraguay y el centro-sur de Brasil, los episodios asociados al "Niño" generaron lluvias abundantes
Particularmente, entre fines del invierno y mediados de la primavera, amplias zonas de las cuencas del Río V, la laguna La Picasa y el río Salado del Sur sufrieron inundaciones por tormentas intensas, mientras que el sudoeste de la Región Pampeana atravesó un período seco y caluroso, con balances hídricos negativos e incendios de pastizales.
Verano y otoño 2026: mejora gradual, pero con riesgos persistentes
Para el verano 2026, el sistema climático comenzó bajo una condición de La Niña Débil, con una evolución prevista hacia un escenario Neutral Cálido hacia el final de la estación. Este cambio, junto con una menor intensidad de los vientos polares, podría mejorar las perspectivas generales, aunque el patrón climático continuará siendo muy contrastante.
El informe anticipa fuertes tormentas en el centro del NOA, con riesgo de desbordes e impactos severos, mientras que otras regiones —como el este del NOA, Paraguay y el norte de la Mesopotamia— enfrentarán lluvias moderadas insuficientes frente a temperaturas extremas. En cambio, sectores del sur del Chaco, norte de Santa Fe, Mesopotamia y Uruguay podrían registrar un balance hídrico más equilibrado.
De cara al otoño 2026, se prevé un inicio bajo condiciones de Neutral Cálido, con una posible transición hacia un “El Niño Débil”.
De cara al otoño 2026, se prevé un inicio bajo condiciones de Neutral Cálido, con una posible transición hacia un “El Niño Débil”. Sin embargo, una activación temprana de los vientos polares podría generar heladas tempranas en amplias zonas productivas, mientras que el noreste del área agrícola mantendría el riesgo de calores tardíos y tormentas severas.
Un escenario favorable, pero que exige monitoreo permanente
En sus conclusiones, el informe subraya que la campaña agrícola 2025/2026 conserva un excelente potencial productivo, aunque advierte que sería imprudente subestimar los riesgos climáticos que podrían manifestarse en lo que resta del ciclo.
Asimismo, se señala que el invierno de 2026 podría iniciar bajo un escenario cercano a El Niño Débil, con implicancias para la campaña 2026/2027. No obstante, los especialistas aclaran que aún es prematuro asegurar esa evolución, por lo que recomiendan un seguimiento permanente de las condiciones climáticas para una adecuada toma de decisiones productivas.

